(NC&T) Estas son las conclusiones a las que ha llegado Kira Birditt, del Instituto de Investigación Social (ISR) de la Universidad de Michigan.
En un estudio sobre 187 hombres y mujeres de entre 13 y 99 años, los participantes describieron la última situación de conflicto que tuvieron con algún familiar o compañero. La cuestión planteada por los encuestadores fue: "Recuerde una ocasión reciente en la que Ud. se haya irritado, ofendido o enfadado con dicha persona, y trate de contarnos qué sucedió, por qué se alteró, y qué hizo".
La gente joven ha demostrado ser más propensa a gritar, discutir o marcharse, en tanto que los mayores tienden a no hacer nada. Al tener más edad, sus contactos sociales son menores, y los problemas interpersonales son menos angustiantes. Pero incluso teniendo en cuenta estos factores, la diferencia en conflictividad se mantiene.
"Estos resultados sugieren que la gente desarrolla habilidades para regular los problemas, a medida que envejece", opina Birditt. La razón puede ser que las personas se serenan con la edad, y valoran más sus relaciones, en vez de hacerse más gruñones. O, especula, podría ser que los mayores de hoy en día tienen mejores modales que los jóvenes, y por lo tanto evitan los gritos cuando alguien los altera. "Hemos encontrado que la gente de más edad tiene más conflictos con sus cónyuges y menos con los hijos, en comparación con lo que les sucede a los más jóvenes. Esto también puede deberse a que aquéllos conviven más con sus cónyuges ya que los hijos han llegado a una edad en la que ya no habitan en la misma casa con ellos".
La investigadora ha observado también que las mujeres confiesan mayores tensiones en respuesta a los problemas que los hombres. Pero, sorprendentemente, las estrategias ante el conflicto no difieren por género.
En futuros ensayos, Birditt espera explorar los distintos tipos de reacción a los conflictos interpersonales, y el por qué de la actitud de mucha gente que tiende a ignorar las situaciones y a simplemente dejarlas pasar. "Quizás -piensa- no sea un mal método para convivir con las tensiones".