Miden la influencia del público sobre las decisiones de los árbitros
(NC&T) De ese modo, los equipos locales tienen más tiempo para acortar diferencias en el marcador. Expresado en números, significa que si los anfitriones están un gol por debajo, las interrupciones se extienden casi un minuto, comparadas con las permitidas cuando tienen un gol de ventaja. Pero esto sólo se verifica en estadios sin pista perimetral. Cuando sí la hay, aquel tiempo no es modificado por las diferencias en el marcador.
En opinión de Thomas Dohmen, de la Universidad de Bonn, el árbitro está sujeto a mayor presión social cuando el público está más cerca. Y además, cuanto más próximas geográficamente son las aficiones de cada equipo, menos notable es el trato preferencial del árbitro hacia el equipo local. Es decir, que la diferencia de trato será notable cuando el equipo visitante sea de un país lejano, y virtualmente inexistente cuando es de la ciudad de al lado.
Para hacer este estudio, Dohmen analizó 3.519 encuentros de primera división realizados entre 1992 y 2003, tomando datos suministrados por la compañía IMP, que analiza los partidos de la liga en Alemania. Esta compañía se dedica a mantener una base de datos muy grande, y reúne unos dos mil datos por cada encuentro, obtenidos a partir de material en vídeo de cada uno.
Los datos muestran, por ejemplo, que los árbitros tienden a cometer más errores cuanto más cerca están los espectadores. Y ante las dudas, tienden a decidir a favor del equipo local. Esto también se observa en los penaltis: sólo el 65 por ciento de los otorgados al equipo local son indudablemente justificados, en tanto que de los concedidos al visitante, un 72 por ciento son netamente claros.
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