(NC&T) El dispositivo, construido por un equipo de investigación liderado por el ingeniero biomédico Jiping He, sus colegas de la Universidad Estatal de Arizona y la compañía Kinetic Muscles Inc, empresa emergente de biotecnología, también permite evaluar la efectividad de la terapia física aplicada en estos casos, facilitando así que puedan hacerse los ajustes necesarios al tratamiento fijado.
Los autores presentarán un informe sobre el brazo robótico en la Novena Conferencia Internacional sobre Robótica de Rehabilitación a celebrarse este verano en Chicago.
Investigaciones recientes sugieren que los supervivientes de un derrame cerebral pueden recobrar de manera significativa el uso de sus brazos realizando con regularidad ejercicios repetitivos de la función motora durante largos períodos de tiempo. Esta labor de terapia física intensiva es cara, y en Estados Unidos por ejemplo exige el 4 por ciento del presupuesto nacional de salud. Es más, en ese y otros países las aseguradoras de salud pueden limitar o negar fondos antes de que los supervivientes de una apoplejía logren buenos resultados en su rehabilitación.
Se piensa que este dispositivo proporcionará una terapia rentable a un sector más amplio de población y durante períodos más largos de tiempo, ayudando de este modo a que los pacientes recuperen el máximo de las funciones motoras. El dispositivo fue denominado RUPERT por las siglas en inglés de Robotic UPper Extremity Repetitive Therapy (Terapia Robótica Repetitiva para Extremidades Superiores).
El RUPERT II en acción. (Foto: Tim Trumble/ASU)
RUPERT I es impulsado por cuatro músculos neumáticos, y está articulado en el hombro, el codo y la muñeca. El proyecto se basó en un modelo del brazo que permitió determinar dónde colocar los músculos neumáticos y cuánta fuerza se necesita normalmente para los movimientos humanos de alcanzar objetos y de llevarse la comida a la boca. El brazo mecánico es ajustable para acomodarlo a las diferentes longitudes de los brazos y los tamaños del cuerpo.
El primer prototipo fue probado y ajustado en individuos sin discapacidades y en supervivientes de apoplejía en el Banner Good Samaritan Regional Medical Center de la ciudad de Phoenix. Ocho individuos sanos probaron el RUPERT I para ver lo bien que podía ajustarse en cada caso. Las estaturas de los sujetos sometidos a la prueba fueron desde mujeres de metro cincuenta a varones de más de metro ochenta. Además, dos supervivientes de apoplejía completaron un curso de tres semanas de terapia utilizando el dispositivo.
RUPERT II, un prototipo de la segunda generación, se encuentra en fase de desarrollo, utilizándose para su perfeccionamiento los resultados de las evaluaciones de capacidades y de las pruebas sobre terapias, llevadas a cabo en el centro médico antes mencionado.
El 5 de dic. 2008 sufri un derrame cerebral y se me afecto el brazo derecho, no puedo cerrar la mano. Que me aconsejan.
ysabely castillo león – perú-lima
16/04/09 - 11:27
Tema: terapia fisica para un hemipléjico con espasticidad mayor en el brazo
HOLA AMIGOS QUISIERA QUE ESCRIBAN MAS SOBRE LA ESPASTICIDAD EN EL BRAZO, SABEN YO TENGO ESE PROBLEMA,ACA EN PERU EXISTEN INSTITUTOS DE REABILITACION, PERO LOS TERAPISTAS LE PONEN POCO EMPEÑO EN LA TERAPIA DEL BRAZO, PARECE QUE PREOCUPARAN MAS DE HACER TERAPIA A LAS PIERNAS.
OJALA HUBIERA MAQUINAS ESPECIALES PARA LOS HEMIPLEGICOS.
ESPERO QUE PRONTO RUPER II SEA UNA REALIDAD Y TODOS TENGAMOS ACCESO A ESTA MARAVILLA