Nanopartículas para la detección precoz del cáncer
(NC&T) El estudio se ha realizado en la Escuela de Medicina de la Universidad Washington, en St. Louis, Estados Unidos.
Los investigadores demostraron que ciertos melanomas pequeños (tumores humanos de piel y mucosa) desarrollándose en ratones, e indistinguibles de los tejidos vecinos por medio de resonancia magnética, pueden iluminarse y localizarse fácilmente 30 minutos después de aplicar al ratón una inyección de nanopartículas. Como éstas pueden ser manipuladas para transportar una amplia variedad de sustancias, permitirían también liberar fármacos anticancerígenos en los tumores malignos, con la misma eficacia con la que transportan los materiales de contraste que detectan el desarrollo de tumores.
Una de las mayores ventajas de las partículas es que se diseñan para detectar tumores usando los mismos equipos de resonancia magnética normales que se emplean para escanear el corazón o el cerebro.
La efectividad de las nanopartículas en diagnóstico y terapia con seres humanos será ensayada en pruebas clínicas dentro de un año y medio o dos.
Dichas partículas son esferas miles de veces más pequeñas que el punto de una "i", y sin embargo pueden transportar 100.000 moléculas del metal empleado para producir contraste en las imágenes de resonancia magnética. Cuando las partículas se fijan a un área específica, ésta resplandece en el escáner.
En este estudio, el sistema de resonancia magnética descubrió tumores de apenas un par de milímetros.
Nanopartículas utilizadas en los experimentos (Foto: Washington University in St. Louis)
Con el fin de alimentarse, los tumores pequeños y de rápido desarrollo generan nuevos vasos sanguíneos. Para lograr que las partículas se unan a los tumores, los investigadores las dotan de pequeños ganchos que se acoplan sólo con enlaces complementarios de las nuevas células vasculares, señalizando su ubicación. Además, las partículas pueden transportar una amplia variedad de fármacos directamente hasta los tumores en crecimiento. Y si además contienen un agente de contraste, se puede lograr una imagen para medir, en el mismo día de la aplicación, cuánta medicación ha llegado al tumor, y si la cantidad ha alcanzado el nivel terapéutico.
Usando nanopartículas, las dosis de fármaco pueden ser mucho menores que las típicamente aplicadas en quimioterapia, haciendo que el método sea potencialmente más seguro. Además, como la sustancia se dirige de modo directo hacia el tumor, las cantidades efectivamente aplicadas allí pueden ser entre diez y mil veces mayores que las que llegan a destino mediante las vías habituales.
Las nanopartículas también permiten un seguimiento más efectivo, ya que el médico puede usarlas para saber si un tumor sigue creciendo después de un tratamiento de radioterapia o de quimioterapia.
Si bien este estudio se ha centrado en los tumores de piel y mucosa, los investigadores creen que la técnica debería servir para muchos tumores sólidos, ya que todos necesitan vascularizarse para obtener nutrientes mientras crecen.