El razonamiento psicológico comienza antes de lo que se creía
(NC&T) Los descubrimientos, hechos por investigadores en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, podrían servir para lograr un diagnóstico temprano del autismo.
En un experimento no verbal, cada bebé participante, 56 en total, estaba sentado sobre el regazo de su progenitor frente a una actriz (una estudiante universitaria). Sobre el tapete entre el bebé y la actriz, había una rebanada de sandía de juguete y dos cajas cuyas aberturas miraban una hacia la otra. Una caja era verde y la otra amarilla.
Para comenzar, la actriz recogió la rebanada de sandía, jugó con ella, y entonces la escondió en la caja verde. En subsiguientes pruebas, la actriz siempre introducía la mano en la caja verde, para recoger el juguete, sabiendo que lo había escondido allí, y que, por tanto, allí debía estar.
Entonces, la rebanada de sandía era trasladada a la caja amarilla, ante el fingido desconocimiento de la actriz, pero a la vista del niño que se percataba del cambio furtivo.
Los bebés esperaban entonces que la actriz buscase el juguete en la caja verde (donde ella falsamente creía que estaba), y no en la caja amarilla (donde realmente estaba, como los niños sabían). Los bebés miraron más tiempo cuando la actriz buscó en la caja amarilla, como si estuvieran sorprendidos por este evento inesperado.
Los bebés de 15 meses ya tienen un razonamiento psicológico sofisticado. (Foto: Kwame Ross)
Si la actriz estaba presente cuando la rebanada de sandía se trasladaba de la caja verde a la amarilla, los bebés esperaban que la actriz buscara en la caja amarilla, y se sorprendían si buscaba en la caja verde. Los niños atribuían a la actriz una creencia acertada de que el juguete estaba escondido en la caja amarilla, y esperaban que ella obrase consecuentemente.
En otra situación, la actriz estaba de nuevo presente cuando el juguete se cambió de la caja verde a la amarilla, pero cuando ella salió, el juguete regresó a la caja verde. En este caso, los bebés atribuyeron a la actriz una creencia equivocada de que el juguete estaba escondido en la caja amarilla, y esperaban que buscase en esa caja, sorprendiéndose cuando escogía la verde.
Los bebés entendieron que la actriz podría tener una creencia acertada o errónea acerca de la posición del juguete, y siempre esperaron que obrase de manera consistente con su creencia.
El experimento se basó en que los bebés miran más a los acontecimientos que les resultan inesperados, como hacemos los adultos. Cuando esperamos algo, y ocurre lo contrario, tendemos a observar más tiempo ese suceso inesperado.
Este hallazgo dotará a padres y educadores de una mejor comprensión sobre cómo piensan los bebés. Éstos tratan de ver coherencia en las cosas que otros hacen. Hasta cierto grado, los niños de tan corta edad razonan acerca de lo que otras personas pueden ver y pensar.
¿Se ha realizado este mismo experimento con animales no-humanos?... supongo que entonces muchos también tienen razonamiento psicológico, incluso algunos más que estos bebés.
Saludos,
David.
SOFISTA – Maule, Chile
10/02/11 - 04:19
Tema: Ejercicio atencional modelado con expectativa inferencial de la mente del otro.
Un ejercicio único que puede tener valor clinico para diagnosticar autismo.
Seria interesante conocer algo de las sesiones preparatorias o de las sesiones pre-testing. Revela, en todo caso, excelente vinculo (rapport) de la actriz con los niños. Una prueba (testing) con niños autistas seria mucho mas compleja.