Reconocimiento visual humano, más eficiente de lo esperado
(NC&T) Este proceso por pasos, que podría parecernos perfecto para un robot destinado a emular la capacidad humana de reconocimiento visual, no es sin embargo el que sigue el cerebro, según el estudio llevado a cabo por las investigadoras Kalanit Grill-Spector de la Universidad de Stanford, y Nancy Kanwisher del MIT (Massachusetts Institute of Technology).
Los resultados que han obtenido parecen mostrar que esas dos etapas separadas se desarrollan al mismo tiempo.
Tómese un momento y observe alguna imagen que tenga cerca de usted. ¿Qué es lo que ha visto? ¿Cuánto tiempo ha tardado en entender lo que aparecía en la imagen? O, en otras palabras, ¿cuánto tiempo le llevó comprender que la mancha verde era un árbol? ¿O que el círculo naranja correspondía a una fruta? Lo más probable es que asuma no haber tardado nada, que ha reconocido esos objetos sin tener que pasar primero por esa fase inicial de aislar al objeto de su entorno para analizar su forma y color.
En su investigación, Grill-Spector y Kanwisher probaron tres tipos de reconocimiento visual mediante exposiciones muy breves de imágenes, proyectadas en un abrir y cerrar de ojos ante los participantes en el estudio.
El primer tipo de reconocimiento visual, detección de objetos, fue estudiado mostrando a los participantes imágenes que podían o no contener una figura. Éstos tenían que juzgar rápidamente si contra el fondo había o no una figura.
Para estudiar el segundo tipo de reconocimiento visual, clasificación, a los participantes se les mostraban imágenes de figuras, y tenían que declarar qué tipo de figura habían visto, como un pájaro, un automóvil, o comida.
Para estudiar el tercer tipo de reconocimiento visual, identificación, les mostraron imágenes, que debían clasificar dentro de categorías tales como loro o paloma, en vez de, simplemente "pájaro" u otras genéricas.
Resultó que los participantes fueron tan rápidos y precisos en decir a qué categoría pertenecía un objeto, como lo fueron al decir si lo habían visto o no. La habilidad de los sujetos en procesar las imágenes en tan corto espacio de tiempo demuestra que en cuanto supieron que una imagen contenía alguna clase de objeto, también sabían ya su categoría general.
Hay dos fases principales en el reconocimiento de un objeto: su clasificación y su identificación. La primera fase precede a la segunda. Sin embargo, las autoras del estudio advierten que estos resultados dictan importantes restricciones para muchas de las teorías existentes sobre el proceso del reconocimiento de objetos.
Este proceso de clasificación rápida antes de la identificación, limita la búsqueda del cerebro a la función de encontrar una coincidencia entre la señal visual entrante (la imagen a la que usted ha mirado) y aquella de las representaciones internas (imágenes almacenadas de otros objetos que usted ha visto e identificado en anteriores ocasiones) que más se le parezca.
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