Nuevo paso en el estudio de los movimientos oculares
(NC&T) El científico Jeff Pelz piensa que sí. El director del Laboratorio de Percepción Visual en el Instituto de Tecnología de Rochester (RIT) estudia el vínculo entre los movimientos del ojo y el aprendizaje.
Su última investigación, en colaboración con el Instituto Técnico Nacional para la Sordera (NTID), se enfoca hacia cómo los estudiantes sordos procesan la información en el aula. Otro proyecto, para el Sharp Research Laboratory of America, investiga cómo el ojo humano percibe el movimiento de gran velocidad en monitores LCD de gran tamaño.
Hasta hace poco, la investigación sobre la percepción visual estaba restringida a laboratorios donde los sujetos miraban dibujos simples en monitores situados en cuartos oscuros. Pelz sostiene que esos experimentos dicen poco a los científicos acerca del modo en que las personas usan sus ojos en la vida diaria.
Para conocer cuánto de lo aprendido en el laboratorio puede extenderse al mundo real, el Laboratorio de Percepción Visual ha desarrollado una nueva tecnología: el rastreador de ojo portátil. Éste ha transformado el campo de la percepción visual permitiendo a los sujetos usar la tecnología fuera del laboratorio e incluso al aire libre. El sistema desarrollado en el RIT es único por su capacidad de supervisar automáticamente incluso tareas complejas en una gran variedad de ambientes. Con él es posible estudiar a los estudiantes en un aula o a las personas mientras encuentran su camino en un bosque.
El rastreador del ojo portátil extiende el laboratorio al mundo real registrando lo que las personas miran y cómo se mueven sus ojos mientras realizan una tarea específica, como atender a una conferencia, conducir un automóvil, caminar o jugar al tenis. En otras palabras, el dispositivo registra cómo los movimientos del ojo permiten la percepción y a qué prestan atención las personas para obtener la información que necesitan al realizar las actividades cotidianas.
Los modelos para el seguimiento de ambos ojos del RIT tienen características diferentes: uno realiza procesamiento en tiempo real en cualquier entorno interior fuera del laboratorio; el segundo modelo se inserta fácilmente en una mochila y puede llevarse a cualquier parte, incluso a exteriores. El último modelo renuncia a la capacidad de procesamiento en tiempo real en favor de la ligereza; los datos registrados fuera se procesan más tarde en el laboratorio.
El desarrollo de la tecnología portátil de seguimiento del ojo ha sido durante mucho tiempo una de las metas de Pelz. Su propia investigación recibió ayuda del U.S. Naval Research Laboratory en el 2002, con el que estableció un acuerdo de cooperación para desarrollar el dispositivo. Un objetivo de ese proyecto ha sido estudiar cómo las personas localizan objetos difíciles de encontrar en escenarios naturales.
El equipo de seguimiento portátil también ha llevado a una colaboración financiada por la National Science Foundation con el profesor Marc Marschark y Carol Convertino del NTID. Este proyecto, ahora en su segundo año, usa el rastreador de ojo con estudiantes sordos y oyentes en un aula simulada. El estudio, patrocinado por el programa de Investigación sobre el Aprendizaje y la Educación de la NSF, persigue entender cómo los estudiantes sordos dividen su atención entre el instructor, el intérprete y una pantalla gráfica.
Otro estudio, conducido con un equipo que incluye al estudiante graduado Justin Laird y los miembros de la facultad Mitch Rosen y Ethan Montag, está financiado por el Sharp Research Laboratory of America. En este caso, el equipo de Pelz está explorando cómo las personas ven el movimiento rápido en la nueva clase de pantallas grandes. Conocer cuán rápido se mueve un objeto por la retina de un espectador -en lugar de por la pantalla- les ayudará a escribir algoritmos de software para superar limitaciones del hardware. Según Pelz, los diseñadores de esos sistemas tienen ante sí desafíos que no pueden afrontar sin antes comprender cómo las personas dirigen su atención, y por consiguiente sus ojos, ante secuencias de acción rápida.
En la versión más reciente del rastreador portátil, Pelz está usando un rastreador binocular que vigila ambos ojos para estudiar cómo las personas los mueven al explorar la tercera dimensión. Rastrear ambos ojos a la vez permite medir el ángulo entre ellos y calcular no sólo la dirección, sino también la distancia a los objetos. Esto permite identificar el punto del espacio al que las personas están prestando atención en lugar de sólo la dirección bidimensional.
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