Predecir agresividad por la longitud de los dedos
(NC&T) El Dr. Peter Hurd, psicólogo de la Universidad de Alberta, y su estudiante graduada Allison Bailey, han mostrado que la longitud de los dedos predice personalidades tendentes a la agresividad física.
Desde hace más de un siglo, se ha conocido que la longitud del dedo índice en relación a la del dedo anular difiere entre hombres y mujeres. Más recientemente, los investigadores han encontrado una correlación directa entre las longitudes de los dedos y la cantidad de testosterona a la que se expone el feto en el útero. Cuanto más corto sea el dedo índice con respecto al dedo anular, más alta es la cantidad de testosterona prenatal, y el niño probablemente mostrará mayor agresividad física a lo largo de su vida.
La investigación de Hurd y Bailey, recién publicada en Biological Psychology, fue determinada por encuestas y mediciones de manos de 300 estudiantes de la Universidad de Alberta.
En su estudio, encontraron que no había correlación entre las longitudes de los dedos y las personas propensas a exhibir agresividad verbal, enojo, o comportamiento hostil, pero sí la había con conductas físicamente agresivas. Estos resultados refuerzan la teoría de que una parte importante de nuestras personalidades se determina mientras todavía estamos en el útero.
 | | Peter Hurd (Unversity of Alberta) |
Hurd está dirigiendo la investigación en esta área, incluyendo un estudio que involucra mediciones de las longitudes de los dedos de jugadores de hockey y la comparación de los resultados con el tiempo de penalización de cada jugador. Un estudio similar muestra que los hombres con proporciones de dedos más femeninas son más propensos a la depresión.
Las longitudes de los dedos explican aproximadamente el cinco por ciento de la variación de estas mediciones de personalidad, por lo que una investigación como ésta no permitirá sacar conclusiones sobre personas específicas. Por ejemplo, no se debería discriminar a las personas para ciertos trabajos basándose en las longitudes de sus dedos. Pero podría decirnos un poco más acerca del origen de nuestra personalidad.
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