Rapidez de reflejos y longevidad
Dos investigadores en Escocia han hecho un descubrimiento sorprendente: el tiempo de reacción puede ser un buen indicador de la longevidad. Ian Deary, de la Universidad de Edimburgo, y Geoff Der, de la Unidad de Ciencias de la Salud Pública y Social, del Medical Research Council, en Glasgow, han informado sobre un estudio que midió el coeficiente intelectual (IQ) y los tiempos de reacción en sujetos de mediana edad. Ambas pruebas de capacidad mental fueron asociadas con los lapsos de vida, pero el tiempo de reacción resultó ser el indicador más fuerte.
El estudio, titulado "El tiempo de reacción explica la asociación del coeficiente intelectual con la muerte", ha sido presentado en Psychological Science, una publicación de la American Psychological Society.
Estudios anteriores demostraban que personas con un IQ más bajo tendían a morir más jóvenes que los de un IQ más alto. Deary y Der, sin embargo, desearon utilizar una medida más elemental de la capacidad mental, la cual ellos definen como eficiencia del proceso de información. Pensaron que las pruebas del coeficiente de inteligencia podían relacionarse con la salud física porque las personas con un IQ más alto tienen más probabilidades de tener ocupaciones con ambientes de trabajo más seguros. El tiempo de reacción está moderadamente relacionado con el IQ, pero es un indicador más simple de la capacidad en el procesamiento de la información del cerebro, que no se sostiene mucho en otros factores menos determinantes que pueden llevar a juicios erróneos, como el nivel de conocimientos, el tipo de educación recibida, y otros.
Para probar su teoría, examinaron datos anteriores a 1988, tomando 412 hombres y 486 mujeres de 54 a 58 años que vivían en el oeste de Escocia. A los participantes se les hizo pasar una prueba de IQ para medir sus capacidades cognoscitivas verbales y numéricas, y una prueba del tiempo de reacción en la que debían presionar lo más rápido posible un botón después de observar cierto número en una pantalla. Los investigadores también registraron el sexo de los participantes, el empleo, la educación, y el hábito de fumar. Durante los siguientes 14 años, 185 participantes murieron, y Deary y Der compararon los resultados de las pruebas para ver si las respuestas del IQ o del tiempo de reacción predecían su mortalidad.
Los investigadores comprobaron que vivieron más aquellos con más alto IQ, un resultado concordante con otros estudios, pero éste también demostró que el género masculino y el fumar eran características significativas relacionadas con la muerte. Deary y Der también encontraron algo nuevo: reflejos más rápidos parecían ser un indicador de una vida larga mejor que el IQ.
Hay diferentes maneras de interpretar los resultados. Un tiempo de reacción lento podría reflejar una degeneración del cerebro, que por su parte podría denotar una salud física deteriorada (un factor evidente de mortalidad temprana). Sin embargo, en otro estudio, fue también analizado el IQ de niños de 11 años, y resultó casi tan exacto para predecir el lapso de vida como lo fue con los participantes de mediana edad en estudio durante 14 años.
Los análisis futuros del tiempo de reacción en gente joven pueden verter más luz sobre la conexión entre el IQ y la mortalidad.
Solamente en los últimos años se viene relacionando el IQ con la mortalidad, incluso cuando las pruebas mentales fueron realizadas décadas antes de la muerte. Justo ahora, varios equipos de investigación han informado de este hallazgo y están analizando varias explicaciones posibles para esta intrigante asociación entre la inteligencia y la supervivencia.
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