Tejados capaces de cambiar de color para absorber o reflejar luz
(NC&T) Este cambio de color no es algo sin relevancia. Se ha calculado que si todos los tejados del mundo fuesen de color blanco, se eliminaría una cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero en 20 años equivalente a la que se produce en el mundo entero en un año. Sin embargo, en las ciudades norteñas, las ventajas de un tejado blanco durante el verano serían superadas por las desventajas en el invierno. La situación ideal sería, por tanto, tener un tejado blanco cuando hace calor y uno negro cuando hace frío. Pintarlo periódicamente no es una solución razonable.
Ahora podría existir una manera viable de tener ambos. Un equipo de científicos del MIT ha desarrollado tejas que cambian de color dependiendo de la temperatura. Las tejas se tornan blancas cuando el clima es cálido, permitiéndoles reflejar mucha radiación solar. Cuando hace frío, se vuelven negras y absorben el máximo calor solar posible justo cuando hace falta.
Las mediciones de Nick Orf y sus colegas muestran que cuando están blancas, las tejas reflejan cerca del 80 por ciento de la luz solar que incide sobre ellas, mientras que cuando están negras reflejan sólo el 30 por ciento. Esto significa que en su estado blanco, pueden ahorrar hasta el 20 por ciento de los costos actuales de refrigeración. El ahorro durante su estado negro en invierno aún no ha sido calculado.
Debido a que los materiales usados para estas singulares tejas son comunes y baratos, los miembros del equipo piensan que podrían fabricarse a un precio comparable con el de los materiales convencionales para tejados, aunque no se sabrá con seguridad hasta que se determinen los materiales exactos y se construyan las primeras tejas definitivas.
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| | |  | | Prototipo de loseta. (Foto: Patrick Gillooly) |
La gran pregunta pendiente es sobre la durabilidad, y su respuesta requerirá emplear algún tiempo para realizar pruebas de envejecimiento acelerado, sometiendo el material a ciclos repetidos de frío y calor.
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