(NC&T) Se podría eliminar el amoníaco de las aguas residuales, procesarlo y extraer energía del hidrógeno. De este modo, se lograrían dos cosas: Limpiar el agua sucia y producir energía limpia.
El resultado de ese planteamiento ha sido la primera tecnología de célula de combustible de su tipo. La así llamada célula electrolítica de amoníaco permite que se produzca hidrógeno bajo demanda. Es un proceso eficiente y medioambientalmente seguro. En comparación con la electrólisis del agua, la electrólisis del amoniaco consume un 95 por ciento menos de energía y produce más hidrógeno.
El amoniaco a usar proviene de fuentes renovables. Botte estima que en Estados Unidos más de 5 millones de toneladas de amoniaco entran cada año al flujo de residuos en forma de orina animal y humana.
Aunque parezca una fuente de combustible de éxito poco probable, Botte piensa que el amoniaco es el combustible del futuro. Tal como ella señala, es ecológico, renovable, y hay experiencia suficiente en su transporte y manejo.
Gerardine Botte. (Foto: Ohio U.)
Desde su concepción, la idea de Botte de la electrólisis del amoniaco ha prosperado en varios proyectos. Entre las ramas de investigación derivadas de la inicial, figura por ejemplo la de las aplicaciones potenciales para automóviles. También hay interés por la tecnología en el sector militar.
Es indudable que si el hombre investiga, encontraraá soluciones a susu problemas por difíciles que estos sean. sin embargo me pregunto porqué la investigación para encontrar sustitutos de los combustibles obtenidos a partir del petróleo, han tardado tanto. seguro que los grandes interese económicos que representa el petróleo lo han impedido. existen motores de alta eficiencia desde hace mas de 50 años, pero porqué hasta ahora se empieza a querer usarlos. La capacidad del hombre para buscar soluciones a los grandes problemas siempre ha estado ahí, pero existen intereses mezquinos que impiden que se apliquen las soluciones porque no benefician a esos monstruosos intereses.