(NC&T) Las pequeñas máquinas volantes o microvehículos aéreos (MAVs, por sus siglas en inglés) han generado mucho interés debido a que resultan idóneas para tareas en las que es necesaria una buena maniobrabilidad en espacios pequeños. Por ejemplo, debido a la disponibilidad de pequeños sensores, los MAVs pueden usarse para misiones de detección de agentes biológicos, químicos y nucleares. Pero debido a su tamaño, los dispositivos que usan un ala fija o rotatoria tradicional tienen poca maniobrabilidad y una baja eficiencia aerodinámica en muchos escenarios.
Teniendo en cuenta las limitaciones de los diseños convencionales, Gheorghe Bunget y Stefan Seelecke, ambos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, buscaron inspiración en la naturaleza. "Procuramos imitar a la naturaleza tan fielmente como sea posible, porque es muy eficiente. En la escala de los MAV, la naturaleza nos dice que batir las alas como el murciélago es lo más efectivo", subraya Seelecke.
Los investigadores hicieron extensos análisis de los sistemas óseos y musculares de los murciélagos antes de desarrollar el esqueleto del "robobat", el robot murciélago. El esqueleto totalmente ensamblado cabe fácilmente en la palma de la mano y pesa menos de 6 gramos. Es tan ligero como una pluma. Los investigadores están terminando actualmente la fabricación y ensamblaje de las articulaciones, el sistema muscular y la membrana de las alas del robot murciélago. Todos estos componentes deberían permitirle volar con el mismo movimiento eficaz de batir las alas que usan los murciélagos reales.
Un concepto importante es el empleo de materiales inteligentes. Para las articulaciones, los investigadores están usando una aleación de metal que tiene memoria de la forma y que es extraordinariamente elástica. El material permite una gama completa de movimientos y siempre recuperará su configuración original, una función realizada por muchos diminutos huesos, cartílagos y tendones en los murciélagos de verdad.
El equipo también está utilizando materiales inteligentes para el sistema muscular. En concreto, una aleación que responde al calor producido por una corriente eléctrica. Ese calor actúa sobre los microcables (delgados como un cabello humano) haciéndoles contraerse como "músculos de metal". Durante la contracción, los poderosos músculos de cable también cambian su resistencia eléctrica, lo que se puede medir con facilidad, obteniéndose así de manera simultánea movimiento y recepción de datos. Esta doble funcionalidad ayudará a disminuir el peso del robot murciélago, y permitirá a éste responder con rapidez a las condiciones cambiantes del entorno, como por ejemplo la aparición de una ráfaga de viento, tan eficazmente, según sus diseñadores, como un murciélago auténtico.