Nuevo sistema para evitar la acumulación de hielo en cables eléctricos
(NC&T) La nueva tecnología es un sistema de descongelación mediante cable de resistencia variable. Haciendo tan sólo unas modificaciones mínimas en los cables, y añadiendo algunos componentes eléctricos comunes y de fácil adquisición, el sistema cambia la resistencia de una línea estándar de corriente eléctrica entre un valor bajo y otro alto. La resistencia alta produce calor automáticamente, para derretir el hielo acumulado o para evitar que llegue siquiera a formarse.
Algo muy importante sobre este nuevo sistema es que se le puede adaptar a casi cualquier tipo de línea eléctrica y resulta una adición asequible para los procesos actuales de fabricación e instalación. Además, funciona sin causar interrupciones en el servicio.
Esta tecnología se ha desarrollado tras muchos años de investigación en ciencia de los materiales, electrónica para conducción eléctrica, y física del hielo, llevada a cabo por Petrenko y sus colegas del Dartmouth College, entre ellos Charles Sullivan, experto en sistemas electrónicos para distribución de electricidad y coinventor del nuevo sistema de descongelación.
Ice Engineering está trabajando en la instalación de un prototipo a escala completa del nuevo sistema en una sección de las líneas eléctricas de Orenburg, Rusia, con el fin de poner a prueba el concepto en un escenario real.
Líneas eléctricas heladas. (Foto: Wayne Nalbandian)
Además, la compañía está negociando instalaciones a escala completa del nuevo sistema en otras regiones de Rusia y en China.
Los cambios de fabricación e instalación requeridos para implementar el nuevo sistema de protección conllevarían menos de un 10 por ciento de incremento del costo total. Como las compañías eléctricas suelen sustituir un 3 por ciento de su cableado cada año, el sistema podría instalarse poco a poco como parte del proceso de mantenimiento regular programado.
Además, la vida útil del sistema de descongelación es la misma, o sobrepasa, la del cable eléctrico, de 30 a 50 años aproximadamente.
Otro beneficio del sistema de protección es que las compañías eléctricas que lo empleen, tendrían un control pleno de su funcionalidad. Todos los parámetros importantes pueden ser ajustados a voluntad, o mediante automatismos que se basen en las lecturas suministradas por sensores electrónicos.