Nueva fuente de rayos T podría ayudar a policías y a médicos
(NC&T) Científicos del Laboratorio Nacional de Argonne, dirigidos por Ulrich Welp, de la División de Ciencia de los Materiales de ese laboratorio, junto con colaboradores de Turquía y Japón, han creado un dispositivo compacto que podría llevar a la fabricación de fuentes de Rayos T (o radiación del orden de los terahercios) portátiles y alimentadas por baterías.
Los científicos e ingenieros han producido radiación de microondas utilizando circuitos eléctricos convencionales durante más de 50 años, pero la radiación de los terahercios no podría generarse de esta forma debido a las limitaciones físicas de los componentes semiconductores de los circuitos.
Al contrario que los rayos X de mayor energía, los T no tienen la energía suficiente para "ionizar" un átomo haciendo saltar uno de sus electrones al golpearlo. Esta ionización produce daños celulares que pueden provocar lesiones serias e incluso cáncer. Dado que la radiación de los rayos T no es ionizante como las ondas de radio o la luz visible, las personas expuestas a la radiación de terahercios no sufrirán efectos secundarios. Además, aunque la radiación de los terahercios no penetra a través de los metales y del agua, sí lo hace a través de muchos materiales comunes, como el cuero, los tejidos textiles, el cartón y el papel.
Estas características hacen que los dispositivos que operan en el orden de los terahercios sean una de las nuevas tecnologías más prometedoras para los aeropuertos y la seguridad pública en general. A diferencia de los actuales detectores de metal o los escáneres de rayos X, que pueden identificar sólo algunos materiales de carácter abiertamente peligroso, los puestos de control que utilicen los patrones de absorción de los rayos T no sólo podrían detectar sino también identificar una variedad mucho más amplia de substancias peligrosas o ilegales.
 | | Ulrich Welp prepara una muestra para un experimento. (Foto: George Joch) |
Los rayos T también pueden penetrar en el cuerpo humano hasta casi medio centímetro de profundidad, y ya han comenzado a permitir a los médicos descubrir y tratar mejor ciertos tipos de cáncer, sobre todo los de piel y los de mama. Los dentistas podrían asimismo usar los rayos T para obtener imágenes de los dientes de sus pacientes.
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