El estudio ha sido efectuado por la profesora de lingüÃstica Eve Sweetser de la Universidad de California en Berkeley, y Rafael Núñez, profesor de ciencia cognoscitiva en la Universidad de California en San Diego.
La existencia del idioma de los aymara, que viven en las regiones montañosas de los Andes de Bolivia, Perú y Chile, ha sido conocida por los occidentales desde los dÃas más tempranos de la conquista española. Un Jesuita escribió a principios del siglo XVII que el idioma aymara era particularmente útil para las ideas abstractas, y en el siglo XIX fue apodado como el "idioma de Adán". Más recientemente, Umberto Eco ha alabado su capacidad para los neologismos, e incluso se han producido intentos contemporáneos de incorporar la llamada "lógica andina", que agrega una tercera opción al sistema binario usual de verdadero/falso o si/no, en aplicaciones informáticas.
IndÃgenas aymara. (Foto: Rafael Nunez, UC San Diego.)
Pero, nadie habÃa previamente detallado la radicalmente diferente cartografÃa metafórica del tiempo que ostentan los aymara.
El hallazgo sugiere que la cognición de tales abstracciones cotidianas como el tiempo es, por lo menos en parte, un fenómeno cultural.
El hecho de que hayamos construido el tiempo en un eje delante-detrás, tratando al futuro y al pasado como si fueran ubicaciones delante y detrás, está fuertemente influenciado por la forma en que nos movemos, por nuestra morfologÃa dorsoventral, por nuestra visión frontal binocular, y por otros factores fÃsicos.
Pero el ejemplo opuesto de los aymara deja claro que hay espacio para la variación cultural. Con los mismos cuerpos, la misma neuroanatomÃa, neurotransmisores y demás, aquà tenemos un concepto básico que es absolutamente diferente.