Salto en la memoria de móviles gracias a nuevo chip
Investigadores del Colegio Imperial de Londres, la Universidad de Durham y la Universidad de Sheffield, aseguran que el nuevo microchip por ellos diseñado permitirá guardar grandes cantidades de datos en pequeños volúmenes, usando una compleja red interconectada de nanocables, con funciones de computación y de toma de decisiones, realizadas en los nodos donde se cruzan; una estrategia similar a la que siguen las neuronas y los axones en el cerebro.
Actualmente los chips de memoria de los teléfonos celulares tienen una capacidad muy limitada, que les impide almacenar los videos que la nueva generación de móviles puede grabar. Las empresas electrónicas han estudiado el empleo de unidades de disco duro en miniatura como una posible solución, pero hasta ahora el alto costo de esta opción la ha hecho poco atractiva.
Esta investigación, sin embargo, tiene el potencial para desarrollar un chip que combine la capacidad de almacenamiento de una unidad de disco duro con el bajo costo de las tarjetas de memoria, incrementando la capacidad actual en 200 veces, desde el promedio de 500 MB hasta unos 100 GB.
Los nuevos teléfonos móviles con función de video son muy populares, pero necesitan desesperadamente más memoria para que las personas puedan capturar videos más largos y guardarlos. Esta tecnología tiene la capacidad de transformar los móviles en cámaras de vídeo del todo funcionales, además de su uso en muchas otras aplicaciones.
La tecnología está basada en el descubrimiento hecho por el investigador principal del proyecto, Russell Cowburn (profesor de nanotecnología en el Departamento de Física del Colegio Imperial de Londres), y sus colegas, de que usando la nanotecnología es posible reproducir las funciones clave de la electrónica de los semiconductores en microchips, utilizando sólo el "espín" de los electrones, que es el responsable del magnetismo, en lugar del uso más convencional de las "cargas", típico en los microchips tradicionales.
 | | Nanocircuito de memoria. (Foto: ICL ) |
Esto les ha permitido construir una arquitectura completamente nueva para la electrónica, en tres dimensiones, en lugar de la estructura bidimensional de los microchips convencionales, una estrategia que el Profesor Cowburn compara con el uso de los armarios en lugar de la superficie de las mesas para guardar objetos. "Tradicionalmente hemos empleado la electrónica para los microchips, y el magnetismo para las unidades de disco duro. Este descubrimiento nos permite combinar ambas estrategias para producir una nueva generación de microchips 3D que pueden guardar mucha más información que una superficie plana de dos dimensiones", explica.
El equipo está trabajando ahora con compañías comerciales para desarrollar de modo práctico la tecnología, y está construyendo un chip de demostración mucho más avanzado, usando en toda su capacidad los medios industriales.
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