Producción mas fácil de hidrógeno para células de combustible
El método ha sido desarrollado en la Universidad Purdue. Aunque no se ha evaluado todavía en cuanto a su viabilidad económica a gran escala, el químico Mahdi Abu-Omar piensa que puede ofrecer soluciones a varios problemas que afrontan los diseñadores de células de combustible.
El nuevo catalizador puede producir cantidades de hidrógeno sin necesidad de las temperaturas extremadamente frías o las altas presiones que se requieren a menudo en otros métodos de producción y almacenamiento. Es posible que esta técnica pueda conducir a la creación de células de combustible seguras, eficaces y del todo independientes de los combustibles fósiles.
El hidrógeno es el elemento más abundante en el universo y, una vez aislado, es un combustible que se quema limpiamente, ya que no produce emisiones de gases de efecto invernadero ni tóxicos. Como el hidrógeno puede usarse para la producción de electricidad, el transporte y otras necesidades energéticas, muchos ven el cambio hacia una economía basada en el hidrógeno como la solución a los problemas de energía globales, ocasionados por nuestra economía actual, basada en el petróleo.
Pero antes de que pueda usarse el hidrógeno como combustible, debe extraerse de otras substancias, y entonces almacenarlo de forma segura en cantidades suficientes. Si estos problemas pueden resolverse, los generadores alimentados por hidrógeno, conocidos como células de combustible, podrían reemplazar a los motores de combustión interna en todas partes, desde las plantas eléctricas a los automóviles.
Abu-Omar y sus colegas no estaban concentrados en estos problemas cuando empezaron a estudiar los organosilanos, un grupo de moléculas orgánicas que han sido modificadas ligeramente en el laboratorio. Pero como a menudo pasa en la ciencia, un proyecto de investigación toma una dirección diferente de la que originalmente se anticipaba.
El equipo de Abu-Omar tomó un compuesto basado en el renio, un metal relativamente raro obtenido a menudo en la explotación de minas de cobre, y lo agregó al organosilano en presencia de agua. En el curso de una hora, el organosilano se convirtió completamente en silanol. Entonces el equipo notó que había un gas que burbujeaba en la mezcla.
El gas resultó ser hidrógeno puro. La reacción no sólo es eficiente produciendo el silanol, sino que también genera hidrógeno en una alta proporción en relación con la cantidad de agua.
El equipo estima que alrededor de 26 litros de agua y 26 de organosilano podrían combinarse para producir 3 litros de hidrógeno, con los que sería viable alimentar a un automóvil para permitirle recorrer unos 385 kilómetros.