Estructura del fosil de un ser parecido a una almeja
El fósil fue descubierto por el Dr. Mark Sutton del Imperial College de Londres.
Mostrando la estructura interna del braquiópodo, así como el pedúnculo y los filamentos a modo de raicillas que lo mantuvieron anclado en su sitio, el modelo informatizado aporta una visión única en cuanto al funcionamiento del antiguo marisco.
El Dr. Mark Sutton, que descubrió el fósil junto a colegas de las universidades de Yale, Oxford y Leicester, destaca que este descubrimiento ha hecho realidad algo que los paleontólogos nunca se atrevieron a soñar que podrían ver: un antiguo braquiópodo articulado fósil con sus partes carnosas intactas, y para colmo conservado en tres dimensiones.
Hasta ahora, en todos los millones de fósiles de braquiópodos articulados que los científicos han examinado, no se ha encontrado jamás otra cosa que conchas vacías. Este fósil ayudará a conocer a una de las criaturas más comunes que habitaron los océanos arcaicos. El Dr. Sutton ha dado al fósil el nombre latino "Bethia serraticulma" en honor a su esposa Bethia.
 | | Una visión tridimensional del Bethia serraticulma. (Foto: ICL ) |
El hallazgo ha desafiado la creencia de que los braquiópodos antiguos estaban creados de la misma manera que sus descendientes modernos. El modelo antiguo es inusual porque sus raicillas están físicamente atadas a un objeto en forma de vara en el lecho marino, que probablemente se trate de los restos de un lirio de mar. Algunos braquiópodos modernos tienen raicillas, pero se extienden por el sedimento blando, lo mismo que las raíces de las plantas.
Esos braquiópodos se adherían a un objeto duro químicamente, y no a través de ligaduras propiamente dichas. El pedúnculo de Bethia es también mucho más rechoncho que cualquier braquiópodo moderno, y tiene extrañas crestas. Obviamente su metabolismo no funcionaba de la misma manera que el de los actuales.
Este fósil es el último en una serie de criaturas espectacularmente bien conservadas procedentes del yacimiento paleontológico de Herefordshire en el que Sutton y sus colaboradores han estado excavando durante los últimos años. El equipo anticipa que muchos hallazgos importantes están todavía pendientes de emerger.
El modelo informático fue creado a través del laminado capa a capa de la roca que contiene el fósil. Los científicos fotografiaron entonces cada capa, reduciendo el fósil a polvo, pero convirtiéndolo en un fósil virtual tridimensional de alta fidelidad que puede ser visto y manipulado por ordenador.
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