La estructura: La estructura geológica es determinante en el desarrollo del relieve. Las formas
topográficas son una manifestación directa de las estructuras geológicas presentes. Por ejemplo, los
ejes anticlinales y sinclinales determinan la existencia de relieves de crestas y valles paralelos;
las fallas pueden controlar el desarrollo de bloques levantados o hundidos. La estructura tiene relación,
a su vez, con la composición mineralógica que puede asociarse a la mayor o menor resistencia de las rocas
ante el intemperismo; en consecuencia, en la naturaleza hay rocas de gran resistencia, como aquellas que
poseen un alto contenido de cuarzo (cuarcitas, areniscas), lo que crea relieves elevados que resaltan sobre
aquellos constituidos por rocas más débiles constituidas por una menor cantidad de cuarzo, pero con mayor
proporción de feldespatos.
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