El rio Amazonas, como tal, tiene 11 millones de años de edad
(NC&T) Unos investigadores de la Universidad de Liverpool, en colaboración con la Universidad de Ámsterdam y Petrobras, la compañía petrolera nacional de Brasil, analizaron sedimentos tomados de dos perforaciones cercanas a la boca del río para calcular su edad.
Con anterioridad a este estudio, la edad exacta del Amazonas, uno de los dos ríos más grandes del mundo, era desconocida. Hasta hace muy poco, había sido difícil acceder a la columna de sedimentos de aproximadamente 10 kilómetros de grosor. Los nuevos esfuerzos exploradores de Petrobras han permitido estas dos perforaciones cerca de la boca del río. Una de ellas alcanzó 4,5 kilómetros bajo el nivel del mar. El logro permitió nuevos análisis sedimentarios y paleontológicos de muestras de los sedimentos de dicho río.
Tal como destaca el investigador Jorge Figueiredo, los registros de sedimentos aportan importantes datos paleoclimáticos y geográficos del interior, y ayudarán a conocer mejor los organismos acuáticos de la Amazonia y la costa atlántica.
El río Amazonas es el río más caudaloso del mundo; también tiene la cuenca de drenaje más grande del planeta. A causa de sus vastas dimensiones, en algunas ocasiones se le llama "el río mar".
La corriente del río Amazonas en su desembocadura cubre un área enorme, que durante varios meses cada año llega a ser más del doble de grande de la ocupada por el estado de Texas.
En un estudio del año pasado, conducido por expertos de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York, y la Universidad del Sur de California, ya se descubrió una transferencia significativa y sorprendente del dióxido de carbono desde la atmósfera hacia las aguas marítimas tropicales, realizada por microorganismos que viven en las aguas descargadas por el río Amazonas en el mar. El hallazgo reveló el papel sorprendentemente grande de los mares tropicales y de los grandes ríos en la absorción total oceánica de carbono.