Evidencia de lluvia ácida apoya la teorÃa del meteorito para la catástrofe de Tunguska

(NC&T) En esas muestras correspondientes a los lÃmites del permafrost de 1908, los investigadores encontraron niveles significativamente altos de un isótopo de nitrógeno (N15) y de uno de carbono (C13).
Los mayores niveles de acumulación fueron medidos en las áreas del epicentro de la explosión y a lo largo de la trayectoria del cuerpo cósmico.
Las concentraciones incrementadas de iridio y nitrógeno en las capas de la turba relacionadas apoyan la teorÃa de que los niveles más elevados de lo normal de los isótopos son una consecuencia de la catástrofe de Tunguska y que tales isótopos son parcialmente de origen cósmico.
Se estima que, a raÃz de la catástrofe, alrededor de 200.000 toneladas de nitrógeno cayeron sobre la región de Tunguska, en Siberia.
Destrucción de la taiga en 1927. (Foto: Leonid Kulik)
El evento de Tunguska se considera como uno de los desastres naturales más grandes de los tiempos modernos. El 30 de junio de 1908, una o más explosiones asolaron el área cercana al rÃo Tunguska, al norte del Lago Baikal. La explosión o explosiones derribaron alrededor de 80 millones de árboles sobre un área de más de 2.000 kilómetros cuadrados. Se estima que la fuerza de la explosión fue equivalente a entre 5 y 30 megatones. Esto es al menos mil veces más potente que la bomba atómica de Hiroshima.
Esta región casi despoblada de Siberia se estudió por primera vez en 1927. Aquella legendaria investigación pionera la condujo el profesor Leonid A. Kulik.
Hay varias teorÃas diferentes sobre lo que causó la catástrofe. Sin embargo, la mayorÃa de los cientÃficos asume que fue causada por un evento cósmico como el impacto de un meteorito, asteroide o cometa.