El estiramiento deslizante explica la formación del suelo oceánico
(NC&T) La nueva investigación hace pensar que se ha infravalorado la importancia de este proceso de estiramiento como una forma de crear nuevo suelo marino. Hasta ahora, no se había visto ningún ejemplo activo de estas fallas de desprendimiento.
"Las fallas de desprendimiento parecen romper una de las reglas más fundamentales de la geología", explica el profesor Joe Cann, de la Universidad de Leeds, coautor del estudio. "Después de teorizar sobre ellas, intentando explicar cómo podrían existir, resulta muy grato descubrir fallas activas que surgen del suelo marino".
Las fallas de desprendimiento se caracterizan por sus superficies inclinadas, como los tejados de chapa, y por sus enjambres de diminutos terremotos. Por la forma distintiva de las fallas cuando emergen, ha sido posible demostrar que a lo largo de 80 kilómetros de la Dorsal del Atlántico Medio toda la nueva corteza a lo largo de uno de los lados se está formando a través de fallas de desprendimiento concatenadas, cada una en una fase diferente de evolución, lo que ha resultado muy inesperado. Después de un tiempo, cada falla se hace inactiva, y es reemplazada por otra recién surgida.
"En nuestra área, las fallas de desprendimiento constituyen la forma más importante de generación del nuevo suelo oceánico", explica Deborah Smith, del Instituto Oceanográfico de Woods Hole, coautora de la investigación. "Los datos iniciales plantean que las fallas de desprendimiento son mucho más comunes a lo largo de muchos centenares de kilómetros de la Dorsal del Atlántico Medio que lo supuesto anteriormente. Estas observaciones esclarecen aspectos poco conocidos sobre la evolución del suelo oceánico".
Todos los años se crean aproximadamente 3 kilómetros cuadrados de nuevo suelo oceánico en el mundo. Como el lecho marino comprende las dos terceras partes de la corteza terrestre, este nuevo trabajo es de gran utilidad, ya que servirá para entender mejor cómo se forma la superficie de la Tierra.
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