Los trópicos tienen un mayor papel activo en el control del clima
En aquella época, los cambios en las corrientes atmosféricas hicieron variar los flujos de humedad y de calor, y condujeron a un gran crecimiento de los hielos en las zonas polares, así como a una reorganización global del clima. El descubrimiento, publicado en la revista Geology, muestra por primera vez que los cambios locales en el clima de los trópicos pueden generar cambios climáticos a escala más global, y subraya la hipótesis de que los trópicos tienen un papel más activo en el control del clima planetario de lo que se pensaba.
El planeta entra y sale de períodos glaciales aproximadamente cada 100.000 años. Sin embargo, hace más de 1 millón de años, las épocas glaciales se daban cada 40.000 años. Los científicos han reconstruido la cadena de acontecimientos climáticos que condujo a un cambio en la frecuencia en que se dan las épocas glaciales y que estuvo acompañado de cambios en la temperatura del mar en el Pacífico, así como de cambios importantes en los climas tropicales. Los investigadores han trabajado principalmente con los datos que proporcionan los restos de organismos marinos acumulados a lo largo del tiempo en la zona ecuatorial del Pacífico. Este registro fósil indica que, hace aproximadamente 1,2 millones de años, la diferencia en la temperatura del mar entre el este y el oeste del Pacífico comenzó a cambiar de forma gradual a lo largo de unos 400.000 años. Así, el área marina ecuatorial cerca de América Central sufrió un enfriamiento mientras que, cerca de Indonesia, las temperaturas se mantuvieron casi constantes. Esto provocó unos cambios en las corrientes atmosféricas, concretamente lo que actualmente se conoce como circulación de Walker.
Según los investigadores, estos cambios en las corrientes tropicales atmosféricas provocaron a su vez un cambio en los flujos de calor y de humedad hacia las regiones polares. Esto implicó un aumento de las precipitaciones en forma de nieve que propició el crecimiento y la expansión de las masas de hielo, especialmente en el hemisferio norte, y un cambio en la frecuencia de los períodos glaciales de 40.000 a 100.000 años. Hasta ahora se pensaba que esta expansión estuvo influenciada sólo por las propias extensiones de hielo, así como por las circulaciones oceánicas y atmosféricas a altitudes elevadas del hemisferio norte y por las cantidades de CO2 que había en la atmósfera. "Nuestros resultados muestran que los cambios locales en el clima de los trópicos pueden generar cambios climáticos a escala más global", afirma el profesor de la UAB Antoni Rosell, uno de los autores de la investigación, "estamos viendo que los trópicos tienen un papel más activo en el control del clima de lo que se pensaba".
 | | Antoni Rosell. (Foto: Jordi Pareto ) |
La Tierra se encuentra en un proceso de enfriamiento desde hace millones de años. Esta tendencia no es continua, no se desarrolla de manera gradual, sino que tiene lugar "a sacudidas", o de forma discontinua. En un artículo anterior del profesor Rosell, publicado en Nature, se hablaba de una de estas transiciones, que era significativa porque dio lugar al enfriamiento de grandes partes del hemisferio Norte y sobretodo de América del Norte. En esta ocasión se habla de otra de estas transiciones, más cercana en el tiempo, y de alcance global. La transición es importante en climatología porque también coincide con un cambio en la frecuencia en que ocurrían las épocas glaciales, del cual no se conocen bien las causas. Si el origen de la transición que originó los hielos permanentes del hemisferio Norte de hace 2,7 millones de años fue un cambio en el Pacífico Norte, en este último caso el origen del enfriamiento de hace 1 millón de años se localizó en los trópicos.
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