El misterioso crecimiento de lagos de Alaska
Estos lagos ocupan un área dos veces mayor que el estado de Massachusetts, y han sido fuente de numerosos interrogantes para los geólogos durante décadas. ¿Cómo crecen tan deprisa? ¿Por qué se orientan en la misma dirección? ¿Cuál es la causa de esa forma tan singular que adoptan?
Jon Pelletier, profesor de geociencias en la Universidad de Arizona en Tucson, propone una nueva explicación para la orientación, forma y ritmo de crecimiento de estos lagos.
Las características inusuales de estos lagos son el resultado del desplome estacional de masas de hielo en sus orillas al derretirse de forma abrupta el permafrost, hielo subterráneo mezclado con minerales y que a menudo permanece congelado de manera permanente. Los lagos crecen cuando la rápida elevación de la temperatura derrite el hielo de la ribera; entonces, el suelo empapado pierde su consistencia y se desliza en el agua. Estos lagos se hallan en puntos ricos en permafrost, ubicados en Alaska, así como en las regiones nórdicas de Canadá y Rusia.
En la ladera norte de Alaska, el viento sopla principalmente de forma perpendicular a los ejes largos de los lagos. Según las explicaciones tradicionales, estos vientos establecen corrientes en el interior de los lagos que erosionan las orillas, y, particularmente, los extremos de los lagos. Tales corrientes deberían erosionar mucho más rápido los suelos que se desploman al lago que los que perduran.
 | | Zona de lagos en Alaska (Foto: NASA) |
Según Pelletier, un ingrediente básico para estos lagos alineados es el permafrost, componente destacado de la superficie del terreno en Alaska y en otras latitudes similares del mundo. En esas zonas, la capa superior o activa del permafrost se derrite en algún momento del verano y se vuelve a congelar en el otoño.
Si la temperatura se eleva gradualmente, la porción de hielo de la capa superior del permafrost se derrite poco a poco. Esto permite que el agua se vaya retirando del suelo y deje una especie de sedimento o arena relativamente firme. Sin embargo, si una ola de calor anticipada derrite el hielo del permafrost rápidamente, el resultado es un suelo empapado e inestable. Cuando ese permafrost que se ha descongelado con tal rapidez es parte de la ribera vertical de un lago, ésta se desploma en el agua y hace que dicho lago se extienda.
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