El Portal de la Ciencia y la Tecnologia en Español









La Tierra brilla más

(NC&T) Desde que un informe al final de los años 80 reveló la existencia de un 4 a un 6 por ciento de disminución de la luz solar que alcanza la superficie del planeta, con respecto al nivel de 1960, los científicos han estado explorando teorías acerca de las posibles causas de esta anomalía y de cómo estaría relacionada con el efecto invernadero, el calentamiento causado por la acumulación del dióxido de carbono y otros gases que retienen el calor en la atmósfera.

Entretanto, un grupo dirigido por Martin Wild en el Instituto Federal de Tecnología Suizo en Zurich, sede del archivo de la BSRN (Baseline Surface Radiation Network), se había puesto a trabajar recolectando mediciones en superficie y efectuando cálculos.

La labor de análisis de datos desarrollada por una investigación conducida dentro del Programa de Mediciones de la Radiación Atmosférica (ARM), fue crucial en el estudio, el cual revela que la superficie del planeta ha aumentado su luminosidad en un 4 por ciento durante la pasada década. Esta tendencia al alza del brillo está corroborada por otros datos, incluyendo varios análisis por satélite.

La luz del Sol que no es absorbida o reflejada por las nubes cuando se dirige hacia la superficie de la Tierra, acaba calentando esta superficie. Dado que la atmósfera alberga gases de efecto invernadero, el calentamiento por radiación solar y el causado por el efecto invernadero están relacionados.

Brillo Tierra
Puntos de observación en todo el globo. En amarillo aquellos que denotan incrementos de luminosidad solar, en marrón aquellos que muestran un descenso (Foto: PNNL)
"La atmósfera es calentada desde la superficie hacia arriba, y más energía solar en la superficie significa que podríamos llegar a ver finalmente los aumentos de temperatura que esperábamos encontrar con el recalentamiento global derivado del efecto invernadero", advierte Charles N. Long, científico principal del Departamento de Energía del Pacific Northwest National Laboratory. De hecho, muchos creen que ya hemos visto esos efectos en nuestros climas más sensibles a la temperatura, con el derretimiento del hielo polar y de los glaciares a gran altitud.

Los autores del informe se abstienen de atribuir una causa al ciclo de disminución y aumento de la luminosidad de la superficie, pero listan algunos factores sospechosos, como cambios en el número y composición de los aerosoles líquidos y las partículas sólidas suspendidos en el aire, y cómo los aerosoles afectan al carácter de las nubes. En la última década, el programa ARM ha construido una red de puestos de observación para tomar muestras de las características de las nubes y de la transferencia de energía en una amplia variedad de climas, desde los tropicales hasta los polares.

El flujo constante de datos precisos de estos puestos será crucial para determinar las causas de la anomalía. El 70 por ciento de la superficie del planeta es océano, para el que no se dispone de mediciones de largo plazo.


Más artículos sobre...
Tsunami Asia
Detector terremotos
Ondas sísmicas
Efectos volcanes
Temperatura Tierra
Extinción pérmico
Geografía genética humana
Cráter Arizona
Paleontología comportamiento depredadores
Minerales extinción dinosaurios
Evolución hielo antártico
Seismos submarinos
Previsión huracanes
Cambios ciclo hidrológico
GEO
Eje terrestre glaciaciones
Manto de la tierra
Atmósfera primigenia vida
Brillo Tierra
Falla activa Nepal



© 2003 - 2007 Lexur