Posible deteccion de dos partículas de materia oscura
(NC&T) Una búsqueda de nueve años, en un singular observatorio instalado en una vieja mina de hierro a más de 600 metros bajo tierra, ha dado como resultado dos posibles detecciones de partículas masivas de interacción débil (WIMPs por sus siglas en inglés). Pero los físicos, entre los que se incluyen Tarek Saab y Durdana Balakishiyeva de la Universidad de Florida, creen que existe una posibilidad entre cuatro de que las detecciones fueran meramente ruido de fondo, lo cual significa que continuará la búsqueda mundial de la primera detección inequívoca, en la que trabajan no menos de dos docenas de observatorios y cientos de científicos.
Décadas atrás, los científicos se percataron de que la velocidad de rotación de las galaxias y el comportamiento de los cúmulos de galaxias no podían ser explicados sólo por la fuerza de la gravedad asociada a la masa de las estrellas visibles. Algo más, invisible, indetectable pero extremadamente potente, tenía que ejercer la fuerza requerida para causar que la velocidad de rotación de las galaxias fuera más rápida que la esperada y provocar otros efectos anómalos similares captados en observaciones.
Ese algo recibió el nombre de "materia oscura". Se la llama oscura porque no refleja ni absorbe la luz en forma alguna, visible o de otro tipo. Ahora se estima que esa fantasmal materia constituye el 23 por ciento del universo. Pero, a pesar de las abundantes pruebas de su influencia, nadie ha podido observar la materia oscura directamente.
Existen varias posibles composiciones para esta misteriosa y omnipresente materia. Una teoría de la física de partículas apunta a que las WIMPs son una de las candidatas más probables.
Se cree que las WIMPs son de carga neutra y con una masa de más de 100 veces la de un protón. Las WIMPs no interactúan apenas con la materia normal; pasan directamente a través de nuestros cuerpos y de la Tierra. Pero el objetivo del observatorio es atraparlas en una rara colisión con los átomos de los detectores especiales construidos para el proyecto.
Los detectores están en una mina para protegerlos de los rayos cósmicos y otras partículas que podrían chocar contra ellos y ser confundidos con materia oscura. De hecho, buena parte de los esfuerzos de los científicos que trabajan en el observatorio consiste en escudar sus instrumentos tanto como sea posible para que sobre ellos no incida nada excepto WIMPs, y desarrollar sistemas sofisticados para diferenciar entre la materia oscura y las partículas más comunes. El sistema necesita operar a 50 milésimas de grado sobre el cero absoluto.