Acordes musicales para representar y analizar la respuesta a pulsos láser de una molécula de hidrógeno
(NC&T) Gran parte de lo que saben los científicos sobre los átomos y las moléculas está basado en los experimentos de colisiones realizados en los aceleradores de partículas. Gracias a las mejoras en la tecnología láser, alrededor de 1999 los investigadores del Laboratorio Macdonald de la Universidad Estatal de Kansas comprendieron que podían transferir gran parte de su experto dominio técnico sobre las colisiones atómicas hacia el estudio detallado de lo que sucede cuando los átomos y moléculas son irradiados por una luz láser muy intensa.
Los nuevos sistemas láser de los laboratorios ofrecen algunas ventajas sobre los grandes aceleradores de partículas. Los pulsos de luz láser ofrecen un mayor control y pueden hacerse de tan corta duración que ahora los investigadores observan rutinariamente el movimiento en el tiempo de los núcleos dentro de las moléculas pequeñas. Además, la intensidad máxima de los pulsos láser es enorme e igualaría a toda la luz del Sol enfocada sobre una superficie del tamaño de un sello de correos o más pequeña.
Motivados por estas posibilidades, Thumm y sus colegas se preguntaron sobre lo que sucedería si la molécula más pequeña y simple, el hidrógeno, se expusiera a los ultracortos e intensos pulsos del láser.
En pocas palabras, el pulso del láser hace que las moléculas vibren más violentamente o bien que exploten. Esto no resultaba sorprendente para los investigadores porque en la molécula de hidrógeno dos protones están conectados con dos electrones que funcionan como un muelle. Cuando son impactados por el pulso del láser, los protones oscilan de un lado a otro.
Los investigadores empezaron a analizar entonces las vibraciones de las moléculas descomponiéndolas en sus diversas frecuencias. Siendo cada frecuencia como la nota de un acorde, estas frecuencias indicaron a los investigadores el comportamiento de los protones. Sin embargo, las frecuencias de las vibraciones de estas moléculas están muy por encima del rango audible.
Thumm y Bernold Feuerstein comparten el interés por la música y habían colaborado musicalmente con anterioridad. Al llegar el momento de ilustrar una parte importante del fenómeno, decidieron que la mejor manera de hacerlo era reducir las frecuencias a 1.000 Hertzios, la banda en que el oído humano escucha mejor. Su resultado es un acorde musical que cambia, acoplado con una película que ilustra las vibraciones de los protones.
Los investigadores esperan poder hacer lo mismo para moléculas más complejas como el agua o el metano. Así como un acorde en Do Mayor suena diferente de un acorde en Re Menor, otras moléculas también tendrían su sonido musical propio y único.
Ing. Alberto Vazquez Gomez – Jiutepec, Morelos, Mexico.
16/08/09 - 23:07
Tema: Gas Hidroxi, el paso intermedio hacia los motores hibridos.
Estimados Todos,
Les dejo la liga de mi Bitacora sobre Gas Hidroxi, el paso intermedio hacia los motores hibridos.
Es posible contruir un electrolizador con elementos 100% reciclados para reducir las emisiones contaminantes y obtener un ahorro del 20-30% en combustibles usando el Gas Hidroxi como eficientador de la quema de combustibles fosiles mediante el proceso de electrolisis de agua.
http://reyhidrogeno.blogspot.com
Saludos.
PD Respecto de la teoria de cuerdas, donde cada elemento del universo tiene su propia frecuencia unica, es posible generar la frecuencia unica a la que vibran los enlaces de los atomos del agua (HH y O) mediante generador de frecuencias, y despues defasarle 180 grados para hacerla entrar en resonancia, como la suma del valor absoluto de las frecuencias se cancelan (igual a CERO), los enlaces entre los atomos igual se cancelaran y se liberara el HH y O como gases de inmediato sin necesidad de pasarle una corriente electrica directa a traves de electrodos ni de un electrolito como lo hace el proceso de electrolisis.
Chip fotónico Chip fotónico que puede ser un precursor de los procesadores cuánticos programables
Adaptación al cambio climático Dentro de 90 años, el cambio climático será 100 veces más rápido que la velocidad de adaptación de muchas especies vivas