Los vientos fuertes y su papel en la concentración de gases destructores del ozono
(NC&T) Según la profesora Cora Randall, del Laboratorio para la Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado en Boulder, los fuertes vientos desencadenados meses atrás permitieron que cantidades cercanas al récord de óxidos de nitrógeno (un grupo de gases destructores de la capa de ozono conocidos colectivamente como NOx) descendieran a franjas más bajas de la atmósfera en marzo del 2006.
Como los NOx destruyen el ozono que calienta la estratosfera absorbiendo la radiación ultravioleta, estos gases que aparecen de forma natural podrían desencadenar cambios atmosféricos con consecuencias para el clima no tenidas en cuenta en las predicciones, según la profesora Randall.
En febrero del 2006, los vientos en el vórtice ártico de la estratosfera superior (un sistema masivo de bajas presiones invernales que confina el aire sobre la región del Ártico) se aceleraron rivalizando en fuerza con los mayores registrados anteriormente. La única vez que fue observada mayor cantidad de NOx en la estratosfera superior fue en el invierno del 2003 al 2004, cuando las grandes tormentas solares bombardearon la región con partículas de alta energía, produciendo una reducción de hasta el 60 por ciento en las moléculas de ozono.
"Sabíamos que los fuertes vientos llevarían más NOx a la estratosfera si había tormentas solares", explica Randall. "Pero observar que tal cantidad de NOx bajaba a la estratosfera cuando el sol estaba esencialmente en calma resulta asombroso".
Randall es la autora principal del estudio. Investigadores de la Universidad de Waterloo en Ontario, Canadá, y de la Universidad de Michigan, también contribuyeron al mismo.
La estratosfera superior está varios kilómetros por encima de la región del agujero de ozono, que se forma en la franja más baja de la estratosfera y que es el resultado de décadas de emisiones de gases artificiales como el cloro y el bromo, que todavía están destruyendo moléculas de ozono. Como en la estratosfera superior hay bastante menos ozono, es improbable que los gases de tipo NOx que lo destruyen allí constituyan una amenaza inmediata para la salud, como por ejemplo incrementando los casos de cáncer de piel.
Pero los destructivos gases NOx (creados encima de la estratosfera cuando la luz del sol o las partículas de alta energía rompen las moléculas de oxígeno y nitrógeno) parecen ser factores importantes en el control de la temperatura de la atmósfera media de la Tierra.
"Si el cambio climático inducido por el hombre provoca alteraciones en la fuerza del vórtice polar, que es lo predicho por los científicos, probablemente veremos cambios en la cantidad de NOx que desciende dentro de la estratosfera", advierte Randall. "Si eso sucede, el incremento de NOx estratosférico podría convertirse en la regla en lugar de la excepción".