Los investigadores han sospechado durante mucho tiempo que los átomos del dopado, cruciales para determinar la conductibilidad porque atraen electrones y dejan huecos positivamente cargados que permiten que la corriente fluya sin resistencia, son, por otro lado, contraproducentes, porque crean desorden electrónico a nivel atómico. Pero hasta ahora, nadie habÃa podido mirar lo bastante de cerca la estructura atómica para confirmar esta correlación.
La superconductividad se logra emparejando dos electrones. "Es como un baile", compara Davis. "Si ponemos piedras en medio de un salón de baile, perturbaremos el patrón de movimientos de las parejas, y cuando hemos destruido todas las parejas de electrones, hemos destruido la superconductividad. Pero (y aquà se rompe un poco la analogÃa con el baile), las piedras, en este caso los átomos dopantes, son un requisito previo para que se inicie el baile de los electrones, asà que eliminarlos no es una opción".