Radiografía de muones para detectar el contrabando nuclear
(NC&T) Los muones se forman cuando rayos cósmicos del espacio profundo interactúan con la atmósfera. Las partículas, que impactan sobre la superficie terrestre a razón de unas 10.000 por metro cuadrado por minuto, pasan a través de grandes cantidades de roca o metal con facilidad, pero su carga eléctrica hace fácil rastrearlos.
Los equipos de radiografía de rayos X existentes, ya desplegados en puertos y cruces fronterizos, no pueden descubrir fácilmente un escondite bien apantallado de uranio muy enriquecido, material que puede ser usado en una bomba nuclear devastadora. Los más novedosos métodos de exploración, que usan haces duales de rayos X o neutrones, pueden plantear peligros de radiación al personal de seguridad o a inmigrantes ilegales que podrían estar escondidos en un contenedor.
El método de detección por muones implicaría la supervisión pasiva de vehículos y contenedores, sin involucrar dosis artificiales de radiación, según los investigadores de Los Alamos. Los chóferes podrían permanecer en sus vehículos mientras el escaneo se realiza. El método de análisis consiste en medir el ángulo de entrada y de salida de los muones. El cambio de ángulo revela cuánto material estaba en la trayectoria. Lleva aproximadamente de 30 a 60 segundos rastrear suficientes muones por cada contenedor revisado.
Christopher Morris, un miembro del equipo de Los Alamos, reconoce que él y sus colegas han tenido que luchar contra la falsa creencia general de que no hay bastantes muones que medir, y contra otras actitudes de desconfianza hacia la eficacia de su método, como por ejemplo si es lo bastante rápido para permitir el escaneo de un número grande de vehículos o recipientes contenedores. El equipo está ahora desarrollando mejores técnicas de software para permitir crear rápidamente imágenes tridimensionales de los volúmenes escaneados. Pueden con seguridad descubrir un cubo pequeño de uranio -de unos diez centímetros de lado- dentro de un recipiente metálico grande lleno de ovejas.
Aunque la investigación de Los Alamos está todavía en su fase de desarrollo, Morris afirma estar seguro de que los detectores de muones, probablemente a un costo inicial de un millón de dólares cada uno, podrían hacer una contribución importante a los esfuerzos por hacer más exigente la revisión de vehículos y contenedores de carga que entran a los Estados Unidos.
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