Oro y plata en la basura electrónica 
 

Portada     Noticias científicas     Científicos     Foros     Humor científico    
Astronomía | Biología | Ecología | Física | Geología | Matemáticas | Medicina | Química | | | Agricultura | Electrónica | Informática | Ingeniería | | | Antropologia | Arquitectura | Paleo y Arqueología
Ecología

Más oro y plata de lo creído en la basura electrónica




(NCYT) Fabricar estos productos de alta tecnología requiere más de 16.000 millones de dólares en oro y 5.000 millones en plata, lo que supone un total de 21.000 millones de dólares inmovilizados cada año en dispositivos electrónicos. Sin embargo, la mayor parte de estos dos metales se desperdicia, ya que en los países desarrollados o en vías de desarrollo sólo el 15 por ciento o menos del oro y la plata son recuperados apropiadamente de los aparatos electrónicos ya inservibles que conforman la basura electrónica.

Paradójicamente, los desperdicios electrónicos contienen actualmente "depósitos" de metales preciosos de 40 a 50 veces más ricos que los yacimientos explotados en las minas. Así lo han determinado los expertos de 12 naciones que se reunieron recientemente en un congreso celebrado en Accra, Ghana, África, organizado por la Universidad de las Naciones Unidas y la Iniciativa de Sostenibilidad Electrónica Global (GeSI, por sus siglas en inglés).

Las cantidades de oro, plata y otros metales preciosos disponibles para su recuperación de entre la basura electrónica están creciendo rápidamente al mismo tiempo que lo hacen las ventas de productos eléctricos y electrónicos, incluyendo la nueva categoría de ordenadores tableta (con 100 millones de unidades vendidas según las estimaciones para este año, una cantidad que se calcula que casi se duplicará en 2014).

Con respecto sólo al oro, los productos eléctricos y electrónicos consumieron el 5,3 por ciento (197 toneladas) del suministro mundial en 2001 y el 7,7 por ciento en el pasado año (320 toneladas, igual al 2,5 por ciento de las reservas de oro de EE.UU. existentes en las cámaras acorazadas tanto de Fort Knox en Kentucky, como en el Banco de la Reserva Federal en Nueva York).

En ese mismo periodo, aún cuando el suministro anual de oro en el mundo subió un 15 por ciento (de aproximadamente 3.900 toneladas en 2001 a 4.500 toneladas en 2011) el precio por onza se incrementó desde algo menos de 300 dólares a más de 1.500.

Tal como advierte Luis Neves, presidente de la GeSI, es esencial adoptar modelos de consumo más sostenibles y reciclar al máximo los materiales si los consumidores quieren seguir disfrutando de los dispositivos de alta tecnología que hoy en día están presentes en sectores comerciales de todo tipo, desde el de las comunicaciones al del transporte, pasando por muchos otros. Este cambio de estrategia además facilitaría la transición hacia un bucle bastante bien cerrado de la disponibilidad de esos materiales y también contribuiría al fortalecimiento de una economía verde.

"En lugar de mirar a la basura electrónica como una carga, necesitamos verla como una oportunidad", razona agudamente Alexis Vandendaelen de la empresa belga Umicore Precious Metals Refining. Él apuesta por reemplazar el concepto de "gestión de residuos" por el de "gestión de recursos".

Chris Slijkhuis de MBA Polymers, una empresa especializada en el reciclaje de plásticos, señala que una tonelada de plástico producido por medio del reciclaje requiere una décima parte del agua y de la energía invertidas en fabricar una tonelada de plástico nuevo, y produce de una a tres toneladas menos de dióxido de carbono (CO2), el gas de efecto invernadero considerado el principal culpable del cambio climático global. Reciclando sólo la mitad del plástico presente en la basura electrónica de la Unión Europea ya se ahorrarían 5 millones de kilovatios hora de energía, lo que supone unos 3 millones de barriles de petróleo en materias primas y casi 2 millones de toneladas en emisiones de CO2.

Más allá de la oportunidad de recuperar materiales valiosos, entre los que también figuran el cobre, el estaño, el cobalto y el paladio, una gestión adecuada de los aparatos electrónicos domésticos que han llegado al final de su vida útil puede evitar que terminen tirados en vertederos o sean exportados de maneras poco éticas a países en vías de desarrollo con los consiguientes riesgos para la salud y el medio ambiente.





Todavía no hay comentarios

Deje un comentario



?
? ?



Más artículos
Carbono en las algas marinas
Suelos agrícolas
Posibilidades de la geoingeniería
Daños en la capa de ozono
Extinción de especies
Lucha contra el calentamiento global
Efectos de la guerra nuclear
Absorción vegetal de dióxido de carbono
Calentamiento oceánico
Calentamiento global con inviernos más fríos
Producción de arroz en Tailandia
Economía de la biomasa
Plomo de la gasolina
Tormentas más violentas
Oro y plata en la basura electrónica
Ciclo de vida del fitoplancton
Cambio climático en África
Absorber dióxido de carbono
Efectos económicos del calentamiento global
Aves marinas árticas

Novedades

Publicidad


Mauricio Luque Hola.

Me llamo Mauricio Luque y soy el responsable de que este sitio web funcione.
Si tienes alguna queja o quieres hacer alguna propuesta o sugerencia, ponte en contacto conmigo a través de la página "Contactar" de este sitio web o a través de mi perfil en Facebook haciendo click aquí.

Gracias, por lo pronto, por visitar estas páginas.