Insectos minúsculos pero con un enorme radio de acción polinizadora
(NC&T) Las avispas de los higos recorren estas distancias en busca de árboles en los que depositar sus huevos. Esto ofrece esperanzas de que los árboles polinizados por criaturas similares tengan oportunidades de sobrevivir como especie aunque la deforestación los deje aislados.
Las higueras son una muy importante fuente de comida para los vertebrados.
Las avispas de los higos poseen una capacidad débil de vuelo. Vuelan hacia arriba en una columna de aire y luego se dejan llevar por el viento hasta que detectan higos, momento en el que se dejan caer hasta cerca de la superficie, y entonces rastrean el olor del árbol específico que ellas necesitan.
Como las avispas adultas de esta especie viven sólo 48 horas, a la fuerza deben de cubrir estas distancias con una rapidez considerable.
Las diminutas avispas que polinizan a las higueras son capaces de viajar 160 kilómetros en menos de 48 horas. (Foto: U. Leeds)
El biólogo Stephen Compton (de la Universidad de Leeds) y su equipo cartografiaron las posiciones de todas las higueras africanas (Ficus sycomorus) a lo largo de 250 kilómetros del valle del Río Ugab en el Desierto de Namibia. Debido al clima, los árboles observados sólo pueden sobrevivir cerca del río, lo que hizo posible identificar de manera individual a cada uno de los 79 árboles del área.
Dado que los árboles son polinizados sólo por la avispa Ceratosolen arabicus, los científicos pudieron estimar de manera fiable las distancias recorridas por los insectos.
La distancia más corta registrada para la polinización cruzada fue de 14 kilómetros y la mayor de 164 kilómetros. Los árboles no necesariamente fueron polinizados por su vecino más cercano, y algún polen procedió de árboles no identificados, lo que indica que algunos insectos venían de distancias incluso mayores que las registradas.