(NC&T) Como fuerza dominante en muchos sistemas naturales, los humanos estamos acelerando la tasa de cambio en un 300 por ciento con respecto al ritmo observado en los sistemas naturales, y un 50 por ciento más rápido que en sistemas sujetos a otras influencias antropogénicas como la polución, según el nuevo estudio, del cual el profesor Paul Paquet, biólogo y profesor de la Facultad de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Calgary, es coautor.
Los cambios no sólo son rápidos, sino también de gran envergadura: Las poblaciones afectadas por la caza tienen en promedio un tamaño corporal que es un 20 por ciento menor que el de las generaciones anteriores, y la edad de su primera reproducción es como promedio un 25 por ciento menor, según Paquet y los otros autores del estudio, pertenecientes a universidades de América del Norte.
"Los organismos afectados por la caza son los organismos más rápidamente cambiantes de su tipo en el entorno natural, porque los humanos somos superdepredadores, capturamos proporciones muy altas de una población y atacamos preferentemente a los individuos de mayor tamaño", explica Paquet. "Es una receta ideal para el rápido cambio de rasgos y puede verse en una amplia gama de especies".
El estudio es el primero en calcular el ritmo de evolución en organismos comercialmente capturados y comparar las tasas con otros sistemas.
Paul Paquet. (Foto: U. Calgary)
Los hallazgos se basan en un metaanálisis de 34 estudios científicos que rastrearon 29 especies en un total de 40 sistemas geográficos específicos.
El grueso de los estudios se centró en impactos sobre poblaciones de peces, pero entre los otros sujetos de estudio figuraron invertebrados como las lapas y los caracoles, así como mamíferos y dos especies vegetales.
Los hallazgos de Paquet y sus colaboradores incrementan de manera notable el conocimiento científico sobre la capacidad de los organismos para cambiar. Algunos cambios de rasgos observados representan cambios genéticos subyacentes transferidos de una generación a la siguiente. Por ejemplo, en ciertas especies de peces muy presionadas por la pesca con redes, la evolución puede favorecer a los peces más pequeños que pasan a través de los espacios vacíos de las redes. Esos individuos menores tienen más probabilidades de sobrevivir, reproducirse, y transferir genes para dar lugar a descendientes pequeños.
Entiendo el concepto pero,siento que nuestra civilizacion tiene la capacidad de hacer de este mundo y, a lo "peor", y otros mundos un lugar para vivir aunque no sobrevivir a las consecuencias de sus "inventos"...hay solo que ponernos en la perpectiva de la cantidad de tiempo en que cada era geologica permanece en este planeta...nosotros los hombres ocupamos este espacio de tiempo y tendremos el fin que se especula, por lo tanto no es tan terrible hacer que este mundo no sea habitable "para el hombre" en un tiempo cientificamente calculado...este estudio indica muy someramente como evolucionan las especies...cual sobrevive...como lo hace...y en fin...no es mas que sumar dos mas dos. Nosotros no somos los primeros ni seremos los ultimos moradores.Las condiciones que facilitan nuestra sobrevivencia se desgastan para dar paso a otros organismos...con suerte evolucionaremos para adaptarnos a todos los cabios que se producen segun quien sea el morador mas fuerte...Quien nos dice si en este momento no somos el alimento de alguna "especie"?...no en vano hay muchas enfermedades no tienen cura AUN.
Adrian – San José
25/02/09 - 20:42
Tema: Ser humano superdepredador
EL ser humano es el depredador más grande que existe y de seguir así acabará en los proximos años con el planeta.
Una alternativa buena sería que vengan seres de otros planeta a poner un poco de orden en este.
David Gonzaga Gálvez – Lima, Perú
25/02/09 - 14:21
Tema:
Es necesario felicitar al Profesor Paul Paquet por su importantísima investigación, la misma que sería necesario que se hiciera conocer especialmente a la FAO y a las autoridades políticas de los diversos países, a fin de que dicten las medidas necesarias, para que las vedas sobre caza de diversas especies que no solo se encuentran en proceso de extinción, sino que también vienen siendo afectadas en su capacidad reproductiva y productividad, sea de mayor duración, a fin de poder proteger la conservación de dichas especies y por ende el derecho alimentario de las generaciones futuras.