Casas ignífugas reducen muchísimo la propagación de los incendios forestales
(NC&T) De hecho, en muchas casas hay más material inflamable por metro cuadrado que en el bosque. Así que representa una gran diferencia utilizar materiales ignífugos para estas casas, o no hacerlo. Los vecindarios donde las casas son ignífugas sufren significativamente menos daños que aquellos donde las casas no lo son.
El nuevo estudio ha sido realizado por Michael Ghil, profesor de dinámica climática y geociencias en la UCLA (Universidad de California en Los Ángeles), Vassilis Spyratos, de la ENS (Ecole Normale Supérieure) de Francia, y Patrick Bourgeron, del Instituto de Investigación Alpina y Ártica de la Universidad de Colorado en Boulder.
Los resultados del estudio muestran que hacer ignífugas las casas es importante no sólo para ellas, sino también para el bosque. Cuando lo son, ello no sólo contribuye a protegerlas mucho mejor, sino que también se ayuda a limitar la expansión de los incendios, conteniéndolos en una zona mucho más pequeña.
Ghil y sus coautores modelaron la propagación de incendios y estudiaron datos de los ecosistemas forestales en Colorado, Montana, Nuevo México, Utah, Washington y Wisconsin. Un aspecto clave del estudio es que los investigadores consideraron por primera vez las casas y los árboles en conjunto, de un modo unificado.
 | | Michael Ghil. (Foto: UCLA) |
La propagación de los incendios forestales no es sólo una cuestión fortuita, como piensan erróneamente muchas personas. Hacer casas ignífugas representa una enorme diferencia en si un fuego barre con rapidez una comunidad o no.
A medida que se incrementa la densidad de casas que no son ignífugas, las posibilidades de que se quemen vecindarios enteros aumentan dramáticamente.
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