Un mejor combustible para cocinas
(NC&T) La técnica desarrollada ofrece una vía muy sencilla para producir briquetas de carbón vegetal que sirvan de combustible, a partir de material orgánico como los desechos de caña de azúcar.
La caña de azúcar, al igual que las mazorcas de maíz y las hojas de plátano, abundan en Haití, y pueden utilizarse para crear ese carbón vegetal especial.
Varias familias haitianas han probado las briquetas y las prefieren al carbón vegetal convencional procedente de la madera. Las briquetas son buenas para usar en la cocina porque arden durante mucho más tiempo y son más fáciles de encender. Además, producen menos humo que el fuego alimentado mediante la madera y otros combustibles.
La madera y otros materiales emiten mucho humo, y su acumulación resulta particularmente molesta cuando la gente cocina dentro de sus hogares. La presencia repetida de tanto humo dentro de las casas es fuente de problemas pulmonares.
 | | Jules Walter. (Foto: Amy Smith, MIT) |
El proceso de producción consta de tres pasos: Primero, los deshechos orgánicos son carbonizados en un bidón, en un entorno pobre en oxígeno para evitar que se conviertan en ceniza. En segundo lugar, el polvo que se obtiene se mezcla con un aglutinante para darle consistencia. El tercer y último paso es prensar el material para convertirlo en briquetas, usando para ello máquinas de prensar muy simples, y dejarlo secar.
Todo el proceso puede realizarse en un plazo de tiempo de 2 horas y media a 3, pero los investigadores quieren acelerarlo y automatizarlo. Sus planes incluyen crear una empresa pequeña o mediana para distribuir el combustible entre la gente.
Aunque el equipo concentra por ahora su atención en Haití, las briquetas podrían ser útiles en otros lugares donde escasean los árboles, como es el caso de ciertas zonas de África y de la India.
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