Estanques encogidos, señales de una Alaska más cálida y seca
(NC&T) Durante los últimos 50 años, Alaska ha experimentado un calentamiento climático que se ha manifestado en un mayor número de días cálidos, incremento en la fusión del permafrost, aumento en la pérdida de agua debida a la evaporación de masas hídricas en espacios abiertos, y transpiración de la vegetación, aunque no ha cambiando mucho la precipitación.
Usando fotos aéreas en blanco y negro de los años 50, fotografías aéreas infrarrojas a color de 1978 a 1982, e imágenes digitales del satélite Landsat de 1999 a 2002, Brian Riordan, autor principal y administrador de datos del programa BCLTER (Bonanza Creek Long-Term Ecological Research) de la Universidad de Alaska Fairbanks, delineó cada uno de los estanques a mano. "Con la clasificación automática, la precisión disminuye", aduce Riordan. "Las sombras de las nubes pueden parecer agua, y Alaska rara vez tiene días despejados".
La parte más difícil de este proyecto de 4 años, según Riordan, fue "obtener la paciencia para delinear diez mil estanques para cada intervalo de tiempo".
El área principal de estudio fue la región boreal subártica de la zona interior de Alaska, que abarca más de 5 millones de kilómetros cuadrados, limitados al norte por los Montes Brooks, y al sur por la Cordillera de Alaska.
Todos los estanques en las regiones de estudio en la Alaska subártica mostraron una reducción en la superficie de entre un 4 y un 31 por ciento, con la mayor parte de ese cambio produciéndose a partir de la década de 1970.
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