Metano de efecto invernadero, liberado del océano en periodos cálidos
(NC&T) Ésta es la conclusión a la que ha llegado el equipo encargado de la investigación, formado por expertos de EE.UU. y Francia.
"Ésta es una nueva fuente de metano que no se había tenido en cuenta antes", señala Tessa Hill, actualmente profesora de geología en la Universidad de California en Davis y en el Laboratorio Marino de Bodega, dependiente de la misma universidad.
Frente a la costa de California (y en otras muchas partes del mundo) hay puntos del fondo marino que rezuman petróleo, alquitrán y gas. Una parte del gas metano sube a la superficie, mientras el alquitrán se hunde de nuevo hacia el fondo.
El metano también se genera en los sedimentos marinos por bacterias y otros organismos. La mayor parte del metano biológico permanece en el lecho marino en una forma química "helada".
Durante el año 2002, Hill, entonces una estudiante graduada de la Universidad de California en Santa Barbara, y sus colegas, tomaron muestras de sedimentos del océano frente a la costa californiana, desde un barco de investigación científica del gobierno francés, el R/V Marion Dufresne.
Estudiando los sedimentos acumulados durante los últimos 30.000 años, midieron la cantidad de alquitrán dejada atrás por las fugas de metano, y también la temperatura de la superficie del mar, tal como quedó registrada en los isótopos de oxígeno incluidos en las conchas de diminutos animales marinos.
Las emisiones de metano alcanzaron un máximo hace entre 16.000 y 14.000 años, y de nuevo hace entre 11.000 y 10.000 años, cuando los glaciares se estaban fundiendo y el océano se calentaba.
La deposición de alquitrán coincide con los períodos significativos de calentamiento.
El clima más cálido entre las glaciaciones podría haber desestabilizado al metano biológico "helado" produciendo cambios en el suelo marino, como derrumbes, que aumentaran los escapes desde el subsuelo. Al agregarse más metano a la atmósfera, se habría incrementado la tendencia al calentamiento.
Tales filtraciones naturales de metano están presentes en muchos lugares del mundo. A lo largo de los varios miles de años transcurridos desde el fin de la última era glacial, el clima ha sido estable y las filtraciones, en consecuencia, han sido relativamente constantes, pero podrían aumentar si los océanos se calientan de modo significativo.
Los otros autores del estudio son James P. Kennett, David L. Valentine y Zuag Yang, de la Universidad de California en Santa Barbara; Chris M. Reddy y Robert K. Nelson, del Instituto Oceanográfico Woods Hole; Richard J. Behl, de la Universidad Estatal de California en Long Beach; y Christian Robert y Luc Beaufort, del Centro Nacional para las Investigaciones Científicas, de Francia.
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