Lagos siberianos que eructan, una bomba de tiempo de gases con efecto invernadero
(NC&T) Por primera vez, las burbujas de este tipo han sido cuantificadas con precisión en el proyecto de Katey Walter. "Comprendimos que las estimaciones anteriores no tenían en cuenta un componente muy grande e importante de las emisiones de los lagos; en estas burbujas está la fuente principal del metano proveniente de ellos", explica Walter (del Instituto de Biología Ártica en la Universidad de Alaska, en Fairbanks).
Según Walter, los cálculos de su equipo aumentan entre el 10 y el 63 por ciento, las estimaciones actuales de las emisiones de metano por los pantanos del norte.
Walter estudió un único tipo de permafrost en Siberia, el llamado yedoma, que contiene una cantidad de carbono estimada en 500.000 millones de toneladas, formadas fundamentalmente por el material de antiguos vegetales muertos. Este material ha estado atrapado en el permafrost desde el fin de la última edad de hielo. Ahora está liberándose desde el fondo de los lagos, proporcionando un banquete a los microbios que eructan el metano como un subproducto de su descomposición, según Walter.
Los modelos del permafrost predicen su deshielo en proporciones significativas durante este siglo, lo que significa que el permafrost del yedoma es como una bomba de acción retardada, lista para explotar a medida que continúe su deshielo, con el resultado final de decenas de miles de millones de toneladas de metano emitidas a la atmósfera, lo que reforzará el calentamiento global. Esta fuente recientemente reconocida de metano no está, por ahora, incluida en los modelos del clima.
Usando la teledetección, los reconocimientos aéreos y las mediciones continuadas durante todo el año, Walter y sus colegas desarrollaron un nuevo método para medir los puntos de ebullición (burbujeo) y lo usaron para cuantificar las emisiones de metano de dos lagos en Siberia del Norte.
A medida que avanzaban cruzando los lagos, trazaron el mapa de las ubicaciones y tipos de las burbujas de metano discretas, atrapadas bajo el hielo. Poniendo trampas para las burbujas sobre estas manchas y bajo el agua, los investigadores lograron obtener mediciones diarias del volumen de metano liberado.
Walter continuará el trabajo en su proyecto postdoctoral sobre el metano, dentro del Año Polar Internacional en la universidad, que proporcionará las primeras estimaciones circumpolares de las emisiones de metano de los lagos árticos, uniendo los estudios de campo con el análisis de datos obtenidos mediante teledetección.