Nuevas evidencias de que la Antártida se ha calentado en los últimos 150 años
(NC&T) Numerosos testigos de hielo (muestras del núcleo de bloques de hielo) recolectados en cinco áreas permitieron a los científicos reconstruir un registro de temperaturas que muestra un incremento de más de dos décimas de grado Celsius en la temperatura media de la Antártida durante los pasados 150 años.
La razón principal de que la Antártida parezca haberse enfriado durante los años noventa es un fenómeno natural llamado la Oscilación Antártica, que presentó una fase sumamente positiva durante ese período de tiempo. La Oscilación Antártica se nombra así porque la presión atmosférica en latitudes extremas del sur oscila al azar entre fases positivas y negativas. Durante la fase positiva, un vórtice de viento se centra sobre la región polar e impide que el aire más caliente se mezcle con el aire polar, lo que mantiene más fría a la Antártida.
La Oscilación Antártica alterna usualmente sus fases cada mes aproximadamente. Pero en los años noventa, la fase positiva ocurrió con mucha más frecuencia que la negativa. Sin la influencia de la Oscilación Antártica, es probable que la Antártida hubiera mostrado el mismo tipo de calentamiento que el resto del hemisferio sur. Antes de 1975, la Antártida parece haberse calentado al mismo ritmo que el resto del hemisferio, aproximadamente un cuarto de grado centígrado por siglo. Pero desde 1975, mientras la Antártida ha mostrado a grandes rasgos un enfriamiento, el hemisferio sur se ha calentado a una velocidad de alrededor de 1,4 grados por siglo.
"La segunda mitad del siglo XX está marcada por una variabilidad muy grande. Los períodos de enfriamiento se corresponden con una oscilación positiva del Antártico muy fuerte", explica David Schneider (investigador de Ciencias terrestres y espaciales en la Universidad de Washington). "El problema es que no comprendemos del todo las realimentaciones entre el calentamiento global y la Oscilación Antártica. Sin embargo, disponer de un registro de 200 años con las indicaciones significativas que hemos hallado en él, es lo que nos convence de que hay una relación entre los cambios de temperatura del Hemisferio Sur y los cambios de temperatura en la Antártida".
Schneider hace notar que otras investigaciones han sugerido que la reducción del ozono en el Hemisferio Sur podría ser la causa de que la Oscilación Antártica haya permanecido en su fase positiva por períodos más largos.
Los coautores del estudio son Eric Steig y Cecilia Bitz, de la Universidad de Washington; Tas van Ommen, del Centro Cooperativo de Investigaciones del Clima y los Ecosistemas de la Antártida, en Australia; Daniel Dixon y Paul Mayewski, de la Universidad de Maine; y Julie Jones, del Instituto de Investigaciones Costeras de Alemania.
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