Ecología

Basta la pérdida de una especie para alterar un ecosistema de agua dulce


(NC&T) Los investigadores, del Dartmouth College, la Universidad de Cornell, y la Universidad de Wyoming, estudiaron el pez Prochilodus mariae, nativo de los ríos sudamericanos. Este pez se alimenta de la fina materia orgánica acumulada en el fondo del río, y debido a esto, desempeña un papel crítico regulando la descomposición y el transporte de carbono en los ríos.

Esta especie de pez es un artículo alimenticio popular, que se pesca con regularidad, y, en algunos casos, es sobreexplotada.

Los investigadores usaron un pesado divisor de plástico, para partir un tramo de 210 metros del Río Las Marías en Venezuela, en dos secciones separadas. En un lado, quitaron sólo el Prochilodus, y en el otro, todos los peces restantes. Entonces el equipo hizo una serie de mediciones río arriba y río abajo para cuantificar el transporte de partículas de carbono orgánico (POC).

Aunque hay más de 80 especies de peces en este río, los que se alimentan de desechos del fondo, como el Prochilodus, constituyen del 50 al 80 por ciento de la biomasa de peces. Su abundancia les hace blanco atractivo para su pesca por las personas. Así que cuando los investigadores los retiraron, no sólo hubo un gran impacto, sino que se reveló también que su pérdida podía cambiar el flujo de carbono, un indicador importante del funcionamiento del ecosistema.

Ecosistema de agua dulce
El pez Prochilodus. (Foto: Brad Taylor)
Durante un período de seis años, los investigadores constataron una fuerte asociación entre la abundancia del Prochilodus y el transporte río abajo de POC. Con el Prochilodus presente, el carbono orgánico era distribuido más uniformemente a lo largo del río. Sin el Prochilodus, el carbono orgánico se acumuló en grandes cantidades en ciertas áreas río arriba, siendo consumido en una parte importante por las bacterias, con la consecuencia de que pasó a estar mucho menos disponible para organismos que viven más lejos, río abajo.

A diferencia de otras especies de peces migratorios, como el salmón, que proporciona nutrientes al río (en forma de sus cadáveres), esta especie modifica la disponibilidad de nutrientes a través de sus actividades. Los investigadores comprobaron que la pérdida del Prochilodus aumentó el ritmo de conversión del carbono orgánico en dióxido de carbono, lo cual podría aumentar el flujo de ese gas de efecto invernadero desde el río hacia la atmósfera.


Más artículos
Los corales
Valle extraño
Técnica de rádar
Manto terrestre
El polvo cósmico en muestras de hielo esclarece el pasado climático de la Tierra
Contaminación humana
Groenlandia pierde hielo
Clima global
Superficie vital del planeta
El Ártico fue cálido
Librarse del CO2
Sequías, incendios e inundaciones
Movimiento corporal de la hormiga
Filtrar agua
Agua dulce en los océanos
Capa de ozono
Planeador submarino
Nevadas en la Antártida
Ruido subacuático
Ecosistema de agua dulce