Ecología

Una técnica para filtrar agua elimina de ella una toxina emitida por un alga

(NC&T) La investigación, de la Universidad Estatal de Ohio, ha producido resultados prometedores. Los ingenieros determinaron que la técnica superó ampliamente en eficacia a otros métodos, eliminando no menos del 95 por ciento de una toxina secretada por un alga verde-azul denominada Microcystis.

Algunas plantas de purificación del agua en muchos sitios de EE.UU. ya usan esta técnica, que acopla el filtrado mediante carbono activado con el filtrado por membranas.

La Microcystis, nativa de los ríos y lagos de agua dulce en EE.UU. y en otras regiones, secreta toxinas que pueden causar daños en el hígado de los animales, incluyendo a los humanos. El incremento de la contaminación ambiental en el Lago Erie durante la década pasada ha producido invasiones de esta alga, la más reciente de las cuales se declaró en agosto.

Unos 13 millones de personas dependen del Lago Erie para su suministro de agua, por lo que la presencia de la Microcystis constituye una creciente preocupación. Otras proliferaciones masivas de algas peligrosas han ocurrido este pasado verano en los EE.UU., desde Massachussets a California.

Filtrar agua
Crecimiento de algas en las aguas de un lago. (Foto: Erin Quinlan, Ohio State University, Ohio Sea Grant)
Aunque muchas plantas de filtrado del agua potable están empezando a usar las nuevas membranas de ultrafiltrado con agujeros muy finos, sanear el agua no es tarea fácil ni siquiera con esta sofisticada tecnología, ya que las toxinas de la Microcystis son lo bastante pequeñas como para pasar a través de los poros de los filtros. Por ejemplo, la toxina usada en este estudio fue la microcistina-LR, una diminuta molécula compuesta por sólo siete aminoácidos.

En lugar de inventar una nueva tecnología para el filtrado de la microcistina-LR, Hal Walker, profesor de ingeniería civil y medioambiental en la Universidad Estatal de Ohio, y sus colegas, decidieron probar si combinando el carbono activado con los filtros de membrana lograrían su objetivo. Esa tecnología ya ha demostrado su eficacia para eliminar los herbicidas y pesticidas del agua potable.

Los ingenieros combinaron el carbono activado con tres filtros de membrana diferentes, comercialmente disponibles, para intentar eliminar la microcistina-LR de las muestras de agua potable del Lago Erie. Cada combinación produjo buenos resultados: una eliminó el 95 por ciento de la toxina, otra eliminó el 97 por ciento, y otra el 99 por ciento. Sin el carbono, incluso la membrana más eficaz de ultrafiltrado sólo eliminó el 78 por ciento de la toxina.

Ésta es la primera vez que esta técnica combinada se ha usado para eliminar la toxina segregada por un alga, y Walker advierte de que se necesita continuar las investigaciones antes de que las plantas comerciales de tratamiento del agua puedan adoptar el método de modo extensivo.

En ese sentido, conviene tener en cuenta que la Microcystis segrega una amplia gama de toxinas, y que los investigadores sólo estudiaron una de ellas, ya que pensaron que era la que más problemas de salud puede causar. Existe además una larga lista de otras algas tóxicas que segregan sus propias toxinas.


Más artículos
Los corales
Valle extraño
Técnica de rádar
Manto terrestre
El polvo cósmico en muestras de hielo esclarece el pasado climático de la Tierra
Contaminación humana
Groenlandia pierde hielo
Clima global
Superficie vital del planeta
El Ártico fue cálido
Librarse del CO2
Sequías, incendios e inundaciones
Movimiento corporal de la hormiga
Filtrar agua
Agua dulce en los océanos
Capa de ozono
Planeador submarino
Nevadas en la Antártida
Ruido subacuático
Ecosistema de agua dulce