Ecología

Limitada capacidad de la naturaleza para reducir el dióxido de carbono

(NC&T) Ésta es la conclusión a la que han llegado investigadores de la Universidad de California en Davis, la Universidad de Arizona del Norte y la Universidad de Wageningen en Holanda.

"El descubrimiento implica que el futuro almacenamiento de carbono por los ecosistemas terrestres puede ser inferior a lo calculado previamente, y por consiguiente se reduce su eficacia como solución para el calentamiento global", explica Johan Six, un coautor del estudio, y experto en agroecología del Departamento de Ciencias Vegetales de la Universidad de California en Davis.

El equipo de investigación resumió los resultados estadísticos de los numerosos estudios publicados sobre el efecto del dióxido de carbono atmosférico en el crecimiento de las plantas y el carbono almacenado en los suelos. Encontraron que los suelos están limitados en su efecto contra el calentamiento global, debido a su dependencia del nitrógeno y otros nutrientes.

"Nuestro estudio muestra que para que los suelos retiren más dióxido de carbono almacenándolo en forma de carbono, tiene que haber disponible una cantidad extra de nitrógeno, muy superior a la que normalmente está disponible en la mayoría de los ecosistemas", explica Bruce Hungate, investigador de la Universidad de Arizona del Norte.

El estudio pone de manifiesto que ciertamente varios vegetales pueden bombear nitrógeno del aire hacia el interior de los suelos, y algunos investigadores esperan que el creciente dióxido de carbono acelere esta bomba natural de nitrógeno. Sin embargo, los estudios analizados en esta investigación revelaron que este proceso, llamado fijación de nitrógeno, no puede mantenerse al ritmo con el que crece el dióxido de carbono, a menos que otros nutrientes esenciales, como potasio, fósforo y molibdeno, se agreguen como fertilizantes.

Los investigadores reconocen que las plantas tienen un papel clave mitigando el calentamiento global, al almacenar cerca de la mitad del dióxido de carbono emitido en la atmósfera, por lo menos temporalmente, en los ecosistemas terrestres y marinos.

"Pero los suelos de ecosistemas no preparados específicamente para tal fin, parecen tener una limitada y pequeña capacidad de limpiar el exceso de dióxido de carbono de la atmósfera", alerta Six, quien advierte además que reducir la dependencia hacia los combustibles fósiles es probablemente mucho más eficaz que esperar que los ecosistemas naturales absorban niveles crecientes de dióxido de carbono atmosférico.

Los resultados de esta investigación desafían a recientes valoraciones y proyecciones de modelo procedentes del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, que ha anticipado aumentos en el carbono del suelo con el aumento del dióxido de carbono.

El autor principal del estudio es Kees-Jan van Groenigen, un estudiante doctoral en la Universidad de California en Davis. Otros colaboradores incluyen a Marie-Anne de Graaf y Chris van Kessel del Departamento de Ciencias Vegetales en esa misma universidad, y Nico van Breeman del Laboratorio de Ciencias del Suelo y Geología en la Universidad de Wageningen, Holanda.


Más artículos
Cambio climático y corrientes atmosféricas
Cambio climático y corrientes atmosféricas
Eliminación natural dióxido de carbono
Final última glaciación
Contaminantes atmosféricos
Formación del ozono
Cambio climático huracanes
Corales muertos
Cuando escuche truenos, busque un buen refugio
Cambio climático Asia oriental
Calentamiento del Ártico
Huellas de cambios climáticos
Emisiones CO2 nutrientes
Vida marina amenazada
Dióxido carbono atmosférico
Lago bajo glaciar
Extraer petróleo
Producción agrícola
Descargas agua dulce
Redes alimentarias por parásitos