Los depredadores mantienen verde al mundo
Los depredadores son, irónicamente, la llave para conservar verde al mundo, porque mantienen el número de herbívoros bajo control, anuncia el equipo de investigación, dirigido por John Terborgh, profesor de ciencia medioambiental en la Escuela Nicholas de Ciencias de la Tierra y el Medio Ambiente de la Universidad Duke.
Sus hallazgos confirman la respuesta a una de las más viejas y espinosas preguntas de la ecología: ¿por qué es verde el mundo? También parece arrinconar la teoría de que las plantas se protegen de los herbívoros a través de defensas físicas y químicas.
Los investigadores alcanzaron sus conclusiones a partir del estudio de un valle venezolano inundado hace 20 años por un proyecto hidroeléctrico.
La investigación fue realizada por científicos de la Universidad Duke, la de Harvard, la de Wake Forest, y la Universidad Nacional "San Antonio de Abad" de Cusco en Perú.
Sus resultados apoyan la llamada "hipótesis del mundo verde", propuesta por vez primera en 1960 por Nelson Hairston, Frederick Smith y Lawrence Slobodkin. A pesar de tener casi 50 años, la hipótesis del mundo verde ha sido prácticamente imposible de someter a prueba hasta ahora.
"Desde el estudio pionero hecho por Hairston y sus colegas, los ecólogos han estado debatiendo si los herbívoros son mantenidos a raya por las defensas vegetales o por los depredadores. El asunto parece trivialmente simple en principio, pero en la práctica, el desafío de crear experimentalmente entornos libres de depredadores en donde los herbívoros puedan expandir su población sin restricción, ha demostrado ser casi infranqueable.
Sin embargo, los investigadores comprendieron que la hipótesis podía ser puesta a prueba en un vasto proyecto hidroeléctrico.
 | | Suelos rojos y despoblados por la sobrepoblación de herbívoros. (Foto: Duke U.) |
En Venezuela, se inundó en 1986 una zona de 4.300 kilómetros cuadrados que creó un lago (Lago Guri), el cual contiene centenares de pequeñas islas que anteriormente eran los fragmentos más elevados de un terreno continuo.
Terborgh y su equipo supervisaron la vegetación en 14 sitios de diferente tamaño. Nueve de los lugares estaban en islas libres de depredadores, mientras los otros estaban en la superficie "continental" o en islas con una colección completa o casi completa de depredadores.
Constataron que, en 1997, los espesores de arbolillos jóvenes en las islas pequeñas eran sólo el 37 por ciento de los de las grandes masas de tierra, y que para 2002 este porcentaje había caído a sólo el 25 por ciento. La mayoría de los vertebrados presentes en el ecosistema regional de bosque seco habían desaparecido de las islas pequeñas, incluso los comedores de fruta y los depredadores de vertebrados, dejando una hiperabundancia de herbívoros generalistas como las iguanas, monos aulladores y hormigas cortadoras de hojas, conocidas también como hormigas arrieras.
En los islotes invadidos por herbívoros, la parte baja está casi libre de follaje, no hay hojarasca, y el suelo está rojo brillante a causa de la tierra del subsuelo llevada a la superficie por las hormigas arrieras. En fuerte contraste con este escenario de destrucción, las islas medianas presentan una apariencia relativamente normal.
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