Descubren que las cálulas cancerosas podrían migrar debido a estimulación de ondas
Los investigadores de Mayo se concentraron en las extrañas protrusiones microscópicas en la superficie de ciertas células cancerosas: las ondas circulares, cuya función nadie comprendía totalmente hasta ahora. Los hallazgos de Mayo son los primeros en revelar una de sus funciones: se congregan, en forma selectiva, alrededor de proteínas activas promotoras del crecimiento en la superficie celular, y las trasladan hacia el interior de la célula. En condiciones normales, este proceso cesaría las señales de las proteínas promotoras de crecimiento; sin embargo, en las células cancerosas, parece que el funcionamiento de estas ondas no es adecuado o que las proteínas interiorizadas permanecen activas por más tiempo, lo que les permite "ordenar" a la célula a adquirir rasgos cancerosos, tales como crecimiento excesivo y migración invasiva, que constituye metástasis. La importancia de estas ondas radica en mantener bajo control estas órdenes para crecimiento del cáncer.
Mediante el estudio de células de tumores pancreáticos, los investigadores de Mayo descubrieron que las ondas almacenan hasta la mitad de receptores activos del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) de la superficie de la célula y trasladan esta provisión al interior celular. Esta acción es importante en la comprensión del cáncer, debido a que la activación aberrante de EGFR puede promover el crecimiento excesivo típico del cáncer.
"Este descubrimiento tiene amplio significado en la comprensión general de la forma como ciertos procesos específicos pueden afectar puntos como el crecimiento y migración celulares, así como la metástasis", explica el Dr. Mark McNiven, investigador principal del equipo de la Mayo Clinic. "Nuestro trabajo aporta nuevos conocimientos respecto a un mecanismo peculiar por el cual las células interiorizan información sobre el factor de crecimiento. La comprensión de este proceso es el primer paso hacia una futura detención, prevención o reversión terapéutica".
El crecimiento y migración celulares son temas fundamentales en la investigación del cáncer ya que se trata de una enfermedad de crecimiento celular descontrolado en la cual se perturba el equilibrio normal entre estimulación e inhibición del crecimiento. El factor de crecimiento epidérmico (EGF) junto con el EGFR al cual se acopla son temas candentes en la investigación sobre cáncer, puesto que el EGF promueve el crecimiento mediante el enlace y activación de su receptor y ciertos tumores presentan niveles elevados de EGRF. Además, se ha involucrado al EGFR activo en el desarrollo y diseminación de varios cánceres humanos, incluyendo de colon, ovario, mama y pulmón.
Las ondas son perturbaciones superficiales circulares de la membrana plasmática exterior de la célula, observables con microscopio convencional de luz. Se forman como respuesta a la estimulación del EGF y tienen una existencia de 10 a 20 minutos, antes de desaparecer. Las ondas intrigan a los investigadores, puesto que se desconocía el mecanismo de interiorización del EGFR activo al interior celular mediante ondas. La vía de la onda parece ser un camino paralelo fundamental en la transmisión y regulación de la comunicación celular normal. En las células de tumores cerebrales, las ondas se presentan con menor frecuencia, lo que indica que desempeñan una función en la modulación o cese de las señales promotoras de cáncer. Posteriormente, las señales promotoras de cáncer persistentes en células sin ondas podrían permitirles ser más móviles e invasivas. Las ondas también son importantes para la migración celular, al menos en células normales, porque reorganizan activamente algunas infraestructuras celulares en el borde principal de la célula para permitir que ésta forme una estructura flexible y en forma de pie, llamada lamelipodio. Los trabajos previos de este equipo de la Mayo Clinic fueron los primeros en correlacionar la información del lamelipodio con la reorganización intracelular inducida por ondas.