Detectada una importante pérdida en la masa de hielo antártico
El estudio, efectuado por Isabella Velicogna y John Wahr, ambos de la Universidad de Colorado en Boulder, muestra que desde que se lanzaron los dos satélites gemelos GRACE en 2002, la pérdida de hielo antártico ha sido tan notable como para elevar el nivel global del mar durante el periodo del estudio en 1,2 milímetros, cerca del 13 por ciento del total del crecimiento del nivel marítimo observado en el mismo período. Los investigadores encontraron que, entre abril de 2002 y agosto de 2005, la placa de hielo antártica decreció anualmente 152 kilómetros cúbicos de hielo (con un margen de error de más / menos 80).
Esta masa de hielo equivale por ejemplo a la cantidad de agua que Estados Unidos consume en tres meses (1 kilómetro cúbico = 1.000.000 de millones de litros = 1 billón de litros). Esto representa un cambio de alrededor de 0,4 milímetros de crecimiento global del nivel del mar por año. La mayor parte de masa perdida procede de la placa de hielo occidental de la Antártida.
La Antártida es el mayor depósito de agua potable de nuestro mundo. La misión GRACE es única por la posibilidad que ofrece de medir los cambios de masa directamente de una placa entera de hielo, y puede determinar cómo la distribución de masa en la Tierra cambia con el paso del tiempo. Debido a que las placas de hielo son una gran fuente de incertidumbre en las proyecciones del cambio del nivel del mar, este análisis pionero representa un muy importante paso hacia una predicción más precisa, y tiene un notable impacto social y económico. A medida que estén disponibles nuevos datos del programa GRACE, será más factible la búsqueda de cambios a largo plazo en el ritmo de pérdida de masa antártica.
Medir las variaciones de la placa de hielo en la Antártida es difícil debido al tamaño y complejidad de ésta. Los GRACE son capaces de superar estos inconvenientes, estudiando la placa entera y haciendo un seguimiento del balance de los cambios de masa entre en el interior y las áreas costeras.
Las estimaciones previas usaron varias técnicas, cada una con limitaciones e incertidumbres, y una incapacidad inherente para monitorizar la placa de hielo como un todo.
Combinando datos de los GRACE con datos de instrumentos especializados en estudiar glaciares individuales, se espera que se pueda mejorar sustancialmente nuestro conocimiento de los procesos que controlan las variaciones de la masa de hielo.
El descubrimiento de la pérdida de masa del hielo antártico ha sido posible gracias a la capacidad de los GRACE de rastrear cambios mínimos en el campo gravitatorio de la Tierra, resultantes de los cambios regionales en la distribución de masa del planeta. Los movimientos de masas de hielo, aire, agua y tierra sólida reflejan pautas meteorológicas, cambios climáticos e incluso terremotos. Para seguir estos cambios, los GRACE miden variaciones de distancia del orden de micrones (milésimas de milímetro) en los 220 kilómetros de separación existentes entre los dos satélites, los cuales vuelan en formación.
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