La madera fósil ofrece pistas vitales sobre los climas antiguos
"La mayoría de la gente piensa que el período Cretáceo medio estuvo marcado por un tremendo efecto invernadero", explica Darren Grocke, Director del Laboratorio de Isótopos Estables y Biogeoquímica de la Universidad de McMaster. "Pero de hecho no era muy diferente del clima de los últimos 5 millones de años".
Usando análisis de alta resolución de isótopos estables en madera fosilizada de 95 millones de años de antigüedad, obtenida en Nebraska, Grocke y su equipo pudieron correlacionar con precisión el ciclo del carbono terrestre con el ciclo revelado por las muestras de las profundidades del mar. Sin embargo, cuando compararon las curvas del carbono de ambos registros, fue evidente que un pedazo corto y grueso de aproximadamente 500.000 años faltaba en el registro terrestre. Otros registros ya indicaban una disminución en el nivel del mar, una caída de 2 a 4 grados Celsius en la temperatura oceánica, y una ruptura en la estratificación oceánica coincidente con un evento de extinción marina.
"Las caídas grandes y rápidas del nivel del mar en los registros antiguos se suelen producir sólo por una glaciación. La combinación de todos los datos durante el período Cretáceo Medio hace pensar que ocurrió una glaciación efímera durante un período generalmente considerado bajo el dominio de un vasto efecto invernadero", explica Grocke. "Cualquier cosa que afecta al océano, éste la transmite a la tierra. Esta nueva información puede ayudarnos a entender cómo la biosfera responderá a las alteraciones derivadas de la concentración creciente del CO2 generado por la actividad humana".
Esta investigación no sólo desafía las creencias tradicionales sobre el clima en otras eras, sino que hace ver la importancia de realizar análisis de alta resolución para reconstruir un cuadro más exacto del clima en la antigüedad y cómo afectó a la Tierra.
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