Cambios en el canto de las aves, útiles como alarma ecologica
Un equipo de ecólogos grabó y analizó los cantos de más de 200 alondras Chersophilus duponti en España y Marruecos, y descubrió que en hábitats fragmentados, los cantos compartidos por aves vecinas aumentan, en tanto que los compartidos con aves más distantes, disminuyen. Habiendo descartado explicaciones tales como la fase de la estación de cría, y la intensidad de la competencia, los investigadores plantean que estas grandes variaciones en los cantos son debidas a la falta de interacción entre los individuos aislados por barreras del hábitat.
Los autores del estudio, la Dra. Paola Laiolo y el Dr. José Tella, de la Estación Biológica de Doñana en Sevilla, España, descubrieron que las pérdidas de hábitats en la estepa afectaban notablemente los mecanismos para compartir ciertos tipos de cantos en la Chersophilus duponti. La existencia de barreras antropogénicas del hábitat parece impedir la transmisión cultural de algunos tipos de cantos a través de distancias que en otras condiciones no constituirían un obstáculo en sí mismas. Este impedimento a la transmisión cultural trae como resultado una intensificación de las diferencias entre las aves alejadas y el aumento del mimetismo entre las aves vecinas. Ello hace pensar que los machos de los hábitats fragmentados perciben sólo como rivales a los vecinos más cercanos, la naturaleza de cuyos cantos reconocen, reaccionando ante ellos con los suyos propios.
Los sistemas de comunicación de las especies sensibles a su hábitat podrían usarse como indicadores conductuales del deterioro antropogénico medioambiental. Producto de la velocidad a la que evoluciona su naturaleza cultural, las vocalizaciones de las aves podrían convertirse en un sistema de alerta temprana para detectar los efectos de la fragmentación en un tiempo relativamente corto; y todo esto, incluso, antes de que otros indicadores, como por ejemplo las huellas genéticas, den muestras de algún cambio.
La costumbre de compartir tipos de cantos (por ejemplo cuando un macho replica a sus rivales usando la misma secuencia de canto) es común entre aves de un mismo "vecindario", y al parecer actúa como una señal de amenaza entre los machos. Esto explicaría por qué las aves han desarrollado un repertorio tan complejo.
La Chersophilus duponti es un ave rara y especializada, y la unidad de su canto se compone de hasta 11 secuencias distintas. Cada secuencia está formada por hasta 13 notas. En el estudio se consideró que un canto compartido era aquel en el que dos secuencias concordaban en al menos un 75 por ciento de sus notas, siendo las porciones similares tanto en la forma de la nota, como en el tiempo y la frecuencia.
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