El papel directo del sol en el recalentamiento global puede haber sido subestimado
Los científicos, de la Universidad Duke, sostienen que sus hallazgos indican que los modelos climáticos del recalentamiento global necesitan ser corregidos para contemplar los efectos de los cambios en la actividad solar. Sin embargo, enfatizan que sus conclusiones no van en contra de la teoría básica de que un significativo recalentamiento global ocurre debido al dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.
El estudio, llevado a cabo por Nicola Scafetta y Bruce West, sigue a un informe de investigadores de la Universidad de Columbia sobre errores previos en la interpretación de datos de brillo solar recolectados por satélites que vigilan el Sol.
Los físicos de la Duke también introducen métodos estadísticos nuevos que, según ellos, describen con más precisión la respuesta retardada de la atmósfera al calentamiento solar. Además, estos nuevos métodos filtran efectos de cambios de temperatura no ligados al recalentamiento global.
Según Scafetta, los registros de actividad de manchas solares sugieren que la radiación solar ha estado subiendo ligeramente durante unos 100 años. Sin embargo, sólo las mediciones de la variable conocida como irradiancia solar total, recogida por los satélites capacitados para esa labor, que orbitan la Tierra desde 1978, son consideradas científicamente fiables.
Un estudio hecho en el 2003 por un grupo encabezado por Richard Willson de la Universidad de Columbia, desafió las interpretaciones previas de la radiación solar medida por satélites. Willson y sus colegas concluyeron que su análisis revelaba una tendencia creciente significativa en el promedio de la luminosidad solar durante el período estudiado.
Usando los hallazgos de esa investigación del grupo de Willson como punto de partida para su estudio, Scafetta y West analizaron entonces estadísticamente cómo la atmósfera de la Tierra respondería a un calentamiento solar algo más fuerte. Y, algo muy importante, usaron un método analítico capaz de descubrir las relaciones complejas y sutiles entre la radiación solar y patrones de la temperatura terrestre.
Estos nuevos análisis examinaron los cambios solares en un período de 22 años. Este intervalo de 22 años también permitió que los físicos de la Duke filtraran efectos a corto plazo que pueden influenciar las temperaturas de superficie pero que no están relacionados con el calentamiento global. Ejemplos de éstos incluyen a las erupciones volcánicas (que pueden refrescar temporalmente el clima al esparcir material por la atmósfera, impidiendo el paso de la radiación solar), y cambios en las corrientes oceánicas tales como el fenómeno de El Niño que afecta a los patrones meteorológicos globales.
Aplicando su método analítico a las estimaciones de radiación solar hechas por el grupo de la Universidad de Columbia, Scafetta y West concluyen que "el Sol podría haber contribuido con un porcentaje de entre el 10 y el 30 por ciento al calentamiento global de la superficie del la Tierra registrado durante 1980-2002".
Este estudio no descarta en absoluto que los gases de efecto invernadero ligados a la actividad antropogénica contribuyan al recalentamiento global, recalcan los autores. "Esos gases seguirían contribuyendo de manera importante al Cambio Climático, aunque en una medida algo más baja de lo calculado previamente", matiza Scafetta.