El nitrógeno del aire alimenta a los océanos
El estudio, realizado por la Universidad de California del Sur (USC), ha escrito el acto final de un misterio de larga duración: ¿de dónde toman los organismos marinos en los océanos tropicales el nitrógeno que necesitan para crecer?
El estudio también ayudaría a explicar cómo toneladas de dióxido de carbono desaparecen en el océano cada día, retardando el progreso del calentamiento global.
El nitrógeno es un material de construcción de la materia viva, y un nutriente esencial para el fitoplancton y otras formas de vida acuática. Los biólogos han sabido desde hace tiempo que a medida que la materia orgánica muerta se descompone en las profundidades del océano, el nitrógeno queda libre y sube a la superficie.
El problema es que no sube suficiente nitrógeno como para nutrir todo lo vivo cerca de la superficie.
En el nuevo estudio, un equipo dirigido por el biólogo y oceanógrafo Douglas Capone de la USC confirma que ciertos microorganismos acuáticos extraen grandes cantidades de nitrógeno del aire.
Estimaciones previas sugerían que la fijación del nitrógeno de la atmósfera tenía sólo un papel muy secundario en los océanos. El término "fijación" describe el proceso por el cual el nitrógeno molecular o dinitrógeno (N2), un gas inerte, es transformado a formas químicas metabólicamente utilizables como los nitratos, compuestos de nitrógeno y oxígeno.
Estimaciones geoquímicas más recientes insinuaron un papel de mayor peso para la fijación del nitrógeno. El estudio de Capone proporciona evidencia directa.
Capone y sus colaboradores ahora demuestran, en el estudio más exhaustivo y extenso hasta la fecha, que sobre grandes regiones del Atlántico tropical y subtropical, la fijación biológica de nitrógeno molecular es de hecho substancial. En un esfuerzo esmerado midieron las tasas de fijación de nitrógeno molecular en más de 150 estaciones durante seis travesías.
La fijación de nitrógeno molecular provee al ecosistema de la parte iluminada del océano de una fuente de nitrógeno fresco que rivaliza con el suministro vertical de nitrato.
El estudio se centró en el organismo marino Trichodesmium, el "fijador" de nitrógeno atmosférico mejor conocido. Aunque es sólo uno de muchos fijadores de nitrógeno en el océano, la contribución del Trichodesmium por sí sola es casi diez veces mayor que las estimaciones previas de fijación oceánica mundial de N2.
La nueva estimación de fijación global de N2 hecha en el estudio es lo bastante grande como para explicar la absorción por fotosíntesis de 1.500 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono que según se piensa ingresan al océano cada año. La cantidad representa del 10 al 20 por ciento de la cantidad anual de carbono que cada año se incorpora al ecosistema.
En teoría, si el Trichodesmium u otros fijadores de nitrógeno pudieran ser estimulados para crecer, los océanos podrían aumentar su absorción del dióxido de carbono atmosférico.
|