Descubriendo los misterios de los corales profundos del Atlántico
(NC&T/UB) Estos tipos de estructuras han sido estudiados ahora por el geólogo Ben De Mol del GRC Geociencias Marinas de la UB, quien ha participado en la primera perforación de un arrecife coralino fósil a 1.000 metros de profundidad en el océano Atlántico, en la costa oeste de Irlanda.
Los corales profundos están envueltos por misterios científicos. Frágiles y de crecimiento muy lento, abundan mucho más de lo que se creía. Son refugio de una gran diversidad de seres vivos y su papel en el medio ambiente marino es vital. Amenazados por la actividad humana, muestran también las cicatrices que dejan las artes de pesca, el cableado submarino y las extracciones mineras y petrolíferas.
Del 25 de abril al 16 de mayo, a bordo del buque JOIDES Resolution, de 143 m de eslora, más de 30 científicos de todo el mundo estudiaron una extensa plataforma coralina a 1.000 m de profundidad, 150 km mar adentro de la costa oeste de Irlanda. «Estamos hablando de una enorme formación coralina fósil -comenta el geólogo Ben De Mol- de hasta 200 metros de altura. Es un inmenso edificio de origen biológico, formado principalmente por las especies Lophelia pertusa y Madrepora occulata, y se extiende por una extensa área submarina. Para evitar el impacto medioambiental, en el proyecto no trabajamos con corales vivos, y lo que hemos hecho son perforaciones en el Challenger Mound, un montículo de 150 metros de altura, recubierto de restos coralinos. El arrecife estudiado durante la campaña ya era conocido, de hecho lo descubrimos el año 1997, -cuando trabajaba con un equipo científico belga- mediante el uso de técnicas de acústica submarina».
Gracias a campañas anteriores y a los perfiles sísmicos de alta resolución, la batimetría multihaz y los robots submarinos, se conocía bien la estratigrafía, estructura y morfología de la zona del Challenger Mound. «Lo que nunca se había hecho hasta ahora es perforar una montaña de coral, mucho mayor que cualquier estructura coralina profunda de aguas tropicales, desde la cima hasta la base de toda la estructura", explica Miquel Canals, catedrático del Departamento de Estratigrafía, Paleontología y Geociencias Marinas y director del GRC Geociencias Marinas en la UB. "Desde hace años -continúa- el estudio de los arrecifes coralinos profundos está cobrando más protagonismo, e incluso ha tenido un impulso importante de la Unión Europea. Son grandes bioconstrucciones que se estudian por su interés en temas medioambientales y de conservación de la biodiversidad, como fuente de nutrientes, pesca y recursos marinos, exploración de hidrocarburos, etc.».
¿Cuál es el origen de los corales profundos? ¿Cómo llegan a formarse estas estructuras gigantes en los fondos oceánicos? La campaña de perforación ha sido decisiva para contrastar hipótesis y resolver enigmas de los corales de los fondos oceánicos.
«El arrecife coralino perforado en la campaña -explica Ben de Mol, que fue uno de sus codescubridores- es una estructura formada durante aproximadamente 1,5 millones de años. Según la hipótesis tradicional, las formaciones coralinas aprovechan el gas metano que se escapa de los fondos oceánicos. Sin embargo, en la zona perforada, no existen indicios de gas. La otra hipótesis que ahora proponemos da mucha mayor importancia a los factores medioambientales y oceanográficos del medio marino -y no al gas del subsuelo marino- en el proceso de formación y de crecimiento coralino».
¿Qué dice la hipótesis alternativa? Según los expertos, desde el punto de vista geológico y oceanográfico, las zonas en donde se encuentran los arrecifes coralinos profundos son muy activas: corrientes marinas, transporte de nutrientes, erosión, creación de nuevos relieves submarinos, etc. En opinión de Ben De Mol, es preciso considerar una serie de factores medioambientales que dan una visión mucho más dinámica de todo el ecosistema, y más próxima a las condiciones que encontraríamos en los arrecifes coralinos tropicales. Todos estos factores son los que potenciarían el crecimiento del coral, sin relacionarlo directamente con las emisiones de gas como se creía hasta hoy día.
Los corales profundos se encuentran en mares y océanos de los dos hemisferios. En concreto, son abundantes en las costas atlánticas de Noruega, Reino Unido, Mauritania, Florida, Canadá, Angola y Brasil. Sin embargo, muchos de ellos han sido arrasados por la actividad humana, y países como Noruega, Irlanda, Reino Unido y Estados Unidos, y también algunas zonas del Mediterráneo, han impulsado medidas preventivas para protegerlos. Conocer mejor el origen y desarrollo de estos corales de los fondos oceánicos será un elemento a favor para la protección del patrimonio natural y de la biodiversidad de los fondos marinos del planeta.
En la campaña oceanográfica a bordo del JOIDES Resolution han participado químicos, microbiólogos, oceanógrafos, etc., formando parte del Integrated Ocean Drilling Program (IODP), un ambicioso programa internacional impulsado por Estados Unidos, Japón y la Unión Europea para investigar el fondo oceánico, los sedimentos marinos y el cambio climático. El IODP es la continuación del Deep Sea Drilling Project (DSDP) y del Ocean Drilling Programa (ODP), que han revolucionado la visión de la historia de la Tierra a través de la exploración de los fondos oceánicos.